Tras tensiones por la Guardia Revolucionaria
Argentina expulsa al encargado de negocios de Irán y recibe respaldo de Israel
El gobierno de Javier Milei anunció que Mohsen Soltani Tehrani, Consejero y Encargado de Negocios ad interim de la República Islámica de Irán en Argentina, debe dejar el país dentro de las 48 horas siguientes a la notificación. La Cancillería, a cargo de Pablo Quirno, fundamentó la decisión en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite expulsar a un representante diplomático sin mayores formalidades.
La medida responde en forma directa al comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, que calificó como “una ofensa imperdonable” la determinación argentina de catalogar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista. En su nota, Teherán denunció la decisión como una violación del derecho internacional, la atribuyó a la influencia de Estados Unidos e Israel y advirtió sobre una supuesta “responsabilidad internacional” para Argentina.
En respuesta, la Cancillería argentina rechazó las acusaciones iraníes, las tildó de “falsas, ofensivas e improcedentes” y las calificó como una injerencia inadmisible en asuntos internos. El comunicado oficial recordó, además, la persistente negativa de Irán a colaborar con la Justicia argentina en la investigación del atentado contra la AMIA y el reiterado incumplimiento de órdenes internacionales de detención y extradición vinculadas a esos hechos. También puso énfasis en la gravedad de que personas reclamadas por la justicia argentina ocupen cargos de alta responsabilidad en la Guardia Revolucionaria.
El intercambio no quedó sólo en Buenos Aires y Teherán: el canciller israelí, Gideon Sa’ar, expresó públicamente su apoyo a la expulsión, celebró la decisión de la Cancillería argentina y agradeció al presidente Javier Milei y al canciller Pablo Quirno por lo que definió como una postura “valiente e inspiradora” en la lucha contra el terrorismo. Sa’ar calificó al régimen iraní como una amenaza para la seguridad mundial y valoró a Argentina como un referente en la defensa de la libertad y el combate contra el terrorismo.
Posibles repercusiones:
- La secuencia de hechos se aceleró en 48 horas: primero la inclusión del CGRI en la lista argentina de organizaciones terroristas; después la dura réplica iraní; y finalmente la expulsión del diplomático iraní.
- La inclusión de la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas, una medida que ya había adoptado Estados Unidos, habilita sanciones financieras y restricciones operativas que impactan en la relación bilateral.
- La medida podría complicar la cooperación judicial entre Argentina e Irán, especialmente en causas históricas como la investigación de los atentados contra la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994).
- El respaldo público de Israel subraya el alineamiento de la postura argentina con Washington y Jerusalén en el actual escenario regional, marcado por operaciones militares y tensiones con Irán.
Expulsión y aval israelí
La expulsión de Soltani Tehrani y el aval de Israel consolidan un fuerte distanciamiento entre Buenos Aires y Teherán, mientras que la disputa diplomática se inscribe en un tablero geopolítico más amplio. En los próximos días será clave observar si Irán responde con medidas recíprocas y cómo repercute este conflicto en la cooperación internacional y los vínculos comerciales y judiciales entre ambos países.