2026-04-09

Comodoro Rivadavia

La muerte de un niño de 4 años expone las fallas de un sistema que forzó su convivencia con una madre ausente

Más allá de la incógnita médica, lo que emergió en las últimas horas es un conflicto familiar cruzado por acusaciones de negligencia estatal y violencia oculta.

Un nuevo caso de muerte infantil bajo custodia pone en jaque las decisiones judiciales en Chubut. Ángel, de apenas cuatro años, murió la noche del lunes en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia tras sufrir un paro cardiorrespiratorio que aún no tiene explicación forense.

Pero más allá de la incógnita médica, lo que emergió en las últimas horas es un conflicto familiar cruzado por acusaciones de negligencia estatal y violencia oculta.

El domingo por la mañana, alrededor de las 7, el niño comenzó a manifestar dificultades para respirar en una casa de la zona de quintas donde vivía con su madre biológica y el novio de ella. La ambulancia lo encontró sin signos vitales. Tras reanimarlo en el lugar, lo trasladaron de urgencia al nosocomio local, donde ingresó a las 8:35. Veinticuatro horas después, la maquinaria médica no pudo revertir el cuadro.

La madrastra rompe el silencio

Lorena Andrade, pareja del padre de Ángel, salió a hablar ante cámaras con una denuncia contundente: la Justicia entregó al menor a una mujer que no lo conocía. "A Ángel lo sacaron de un lugar donde estaba bien para llevarlo a un lugar de tortura", afirmó. Según su relato, el niño fue restituido a la madre a principios de 2025 bajo presión de una defensora de turno, pese a que el chico "demostró que les tenía miedo".

La mujer reveló que la madre biológica se había ausentado desde el nacimiento del niño —se fue a Córdoba— y apenas mantenía vínculos esporádicos desde su regreso. "¿En qué momento se forma un lazo con su hijo? No podés darle una criatura a alguien que no conoce, por más que sea la madre", cuestionó.

La acusación más grave

En diálogo con medios locales, Lorena fue más allá: apuntó directamente contra la conducta de la madre durante la internación. "Esa señora asesina lo dejó coma al nene, lo dejó tirado en el hospital y se fue a dormir a su casa", declaró. La sospecha de la familia paterna apunta también al novio de la víctima, quien —según la madrastra— era quien cuidaba al niño mientras la madre trabajaba. "El nene salió muerto de esa casa", cerró.

El fiscal Facundo Oribones aguarda los resultados de la autopsia para determinar si hubo intervención de terceros en el deceso. El padre, asistido por la fiscalía, denunció la muerte y ya fue entrevistado por el equipo de investigación. La madre, ausente en el velatorio, no se expresó públicamente.

Mientras tanto, el caso Ángel alimenta el debate sobre cómo los tribunales de familia determinan la custodia cuando el vínculo biológico choca con el afectivo construido en el día a día.

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