Giro diplomático en Medio Oriente
Israel negocia paz con Líbano mientras bombardea sus ciudades
Benjamín Netanyahu anunció este jueves la apertura de negociaciones directas con el gobierno libanés, una maniobra que contrasta con la escalada militar desplegada horas antes.
El primer ministro israelí busca incorporar a Beirut a los Acuerdos de Abraham —el club de países árabes normalizados con Israel— pero con una condición innegociable: el desarme total de Hizbulá.
El anuncio llega tras la operación aérea más letal contra Líbano desde el inicio del conflicto, con más de 300 muertos en 24 horas. Mientras Netanyahu habla de "paz histórica", sus fuerzas continúan desplegando ofensivas sobre barrios chiíes de Beirut y preparan la demolición sistemática de viviendas en la frontera para crear una "zona de seguridad" al estilo de Gaza.
El timing estratégico
La oferta diplomática emerge en un momento crítico. El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán —anunciado la madrugada del martes— pende de un hilo, precisamente por la ambigüedad sobre si Líbano está incluido en la tregua. Donald Trump reveló que pidió personalmente a Netanyahu "discreción" en los ataques libaneses para no torpedear el acuerdo con Teherán.
Mientras tanto, el presidente libanés Joseph Aoun aceptó el diálogo, aunque desde una posición de debilidad: su país acumula 1.700 muertos y más de un millón de desplazados en seis semanas de guerra. Las conversaciones comenzarán la próxima semana en Washington, según Axios.
La barrera chií
El escollo es Hizbulá. La milicia, que reconoció la muerte de unos 400 combatientes, rechazó sentarse a negociar con Israel a través de su portavoz Ali Fayad. El grupo exige alto el fuego previo, retiro de tropas israelíes y retorno de desplazados —condiciones que contrastan con el objetivo de Netanyahu de desarmar al actor más poderoso del Líbano.
Esta sería la cuarta guerra entre ambos actores desde 1996, pero la primera en la que Israel intenta simultáneamente aniquilar militarmente y absorber diplomáticamente a su vecino del norte.
Contexto histórico
Israel y Líbano nunca establecieron relaciones diplomáticas. Desde 1949 solo mantienen un armisticio que nunca fijó una frontera terrestre clara. La única excepción fue el acuerdo marítimo de 2022, mediado por EE.UU., que repartió yacimientos de gas en el Mediterráneo. Ahora Netanyahu busca romper 77 años de hostilidad formal, pero desde una posición de máximo leverage militar.