2026-07-17

INVESTIGACIÓN JUDICIAL

Condenaron a dos integrantes de una familia por el ataque a un remisero en San Juan

La fiscalía confirmó que Carlos Maximiliano Páez y su hijo Azarías Aarón reconocieron su responsabilidad en el hecho ocurrido el 9 de julio. El tercer imputado, Thiago Páez Verón, se encuentra prófugo con pedido de captura. La víctima evoluciona de manera favorable y ya pudo declarar.
La Justicia de San Juan condenó a dos integrantes de la familia Páez por el ataque con arma de fuego contra un remisero ocurrido el 9 de julio en la zona de Villa Fiorito. De acuerdo con la información proporcionada por la Dra. Daniela Pringles, de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) Genérica, Carlos Maximiliano Páez y su hijo Azarías Aarón Páez Verón reconocieron su responsabilidad penal en el hecho.

↑ FISCAL DANIELA PRINGLES
 
Según la investigación, el padre fue condenado a dos años y medio de prisión en suspenso, al tratarse de un autor primario sin antecedentes de condena efectiva. El hijo recibió una pena de un año y cuatro meses, también en suspenso. Ambos fueron presentados por su defensa en horas de la tarde, tras los allanamientos realizados en la madrugada del 15 de julio.
 
El episodio tuvo lugar alrededor de las 21:00 horas, cuando la víctima, Alejandro Ismael Rodríguez Marcoleto, circulaba en su vehículo por la avenida Alem hacia el sur. Al doblar en Benavídez, fue seguido por los imputados. Según el relato fiscal, el padre descendió del vehículo, golpeó al remisero en el pecho y le efectuó un disparo en la pelvis con un arma calibre 45 antes de darse a la fuga.
 
La víctima logró pedir auxilio y fue trasladada inicialmente al centro de salud de Villa Fiorito y luego al hospital Rawson. Actualmente, se encuentra estable, extubada y sin asistencia de respiración mecánica, habiendo podido declarar con tranquilidad sobre la dinámica de los hechos.
 
El tercer implicado, Thiago Páez Verón, permanece prófugo de la justicia. Se libró un pedido de captura y de secuestro del vehículo utilizado en el delito. Las autoridades judiciales aclararon que se trata de un ajuste de cuentas por conflictos de vieja data entre ambas familias, descartando que el móvil haya sido un robo o una disputa entre barrabravas.
 
Respecto a un ataque con bombas molotov registrado días después en un domicilio de Villa Salvador, la fiscalía investigó la posibilidad de vinculación. Sin embargo, confirmaron que el remisero no pudo estar involucrado, ya que en ese momento se encontraba internado recibiendo atención médica. Esa causa continúa en etapa de investigación.
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