2026-10-22

"Poca munición para correr"

Una apuesta estructural del Gobierno para blindar el dólar y las tasas en 2027

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, traza una línea dura frente a las expectativas del mercado: Argentina llegará al año electoral de 2027 con una estructura macroeconómica diseñada para absorber shocks y evitar cualquier nueva ola de volatilidad cambiaria.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, traza una línea dura frente a las expectativas del mercado: Argentina llegará al año electoral de 2027 con una estructura macroeconómica diseñada para absorber shocks y evitar cualquier nueva ola de volatilidad cambiaria o de tasas de interés. En su última exposición, el funcionario aseguró que el actual nivel de riesgo país resulta desproporcionado y no refleja la solidez de los nuevos fundamentos económicos del país.
 
El eje central de esta estrategia reside en lo que el propio Furiase define como el "corazón de la estabilidad": el orden fiscal. El Gobierno sostiene que la consolidación de las cuentas públicas se logró en un contexto de crecimiento de la actividad y acompañado por una reducción impositiva superior al 3% del PBI. Esta disciplina busca funcionar como un ancla, disminuyendo la necesidad de financiamiento y cortando de raíz el canal tradicional que presiona sobre la emisión monetaria y el tipo de cambio.
 
Un dato clave que respalda esta visión es la drástica reducción de los pasivos monetarios, que hoy se ubican en torno a los 30.000 millones de dólares, un nivel históricamente bajo. Según el diagnóstico oficial, esto deja "poca munición" a los agentes económicos para generar una corrida cambiaria, más aún cuando este saneamiento se alcanzó con un tipo de cambio cercano a los $1.520. En paralelo, el balance del Banco Central muestra un giro estructural: las reservas netas pasaron de un saldo negativo de 12.000 millones de dólares a un positivo de la misma magnitud, tras la eliminación de los pasivos remunerados de la autoridad monetaria.
 
Furiase reconoce que los activos argentinos tienen un "beta amplificado" por la historia financiera del país, pero destaca una divergencia clave en el tablero: mientras el riesgo país escala, el dólar y las tasas se mantienen estables. Para el funcionario, esta brecha indica que el mercado aún no termina de incorporar el cambio de régimen. En un escenario global adverso, marcado por la presión inflacionaria y la insostenibilidad de la deuda en economías desarrolladas, Argentina exhibe una combinación poco frecuente: superávit fiscal y un saldo positivo en la balanza comercial energética, lo que la posiciona como una oportunidad de inversión con defensas propias.
Te puede interesar