Causa Sur Finanzas
La Justicia acusó a Ariel Vallejo de lavar dinero del juego ilegal y luego invertirlo en el fútbol
Ariel Vallejo sumó una nueva acusación en su contra: lavar dinero proveniente del juego clandestino que luego se habría reinvertido en el fútbol. Concretamente, se habla de un préstamo a Argentinos Juniors, presidido por Cristian Malaspina, secretario general de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), de 600 millones de pesos que derivó en una ganancia millonaria para el dueño de Sur Finanzas. Se trata de uno de los 15 hechos que figuran en el dictamen presentado por la Fiscalía y que se leyeron en la indagatoria del viernes último. Vallejo se negó a declarar y pasó el fin de semana detenido.
La fiscal Cecilia Incardona sostiene que Vallejo, su madre y otras personas "administraron, transfirieron, pusieron en circulación y disimularon —según el caso— fondos provenientes del juego clandestino y de la intermediación financiera no autorizada de la propia sociedad". Y agrega que lo hicieron a través de billeteras virtuales y de una cuenta en el Banco Hipotecario.
En las billeteras se habrían depositado 19.908.082.184 pesos y en el banco otros 2.031.016.425, depositados en efectivo. "Los fondos de las billeteras provenían de la explotación de un casino online clandestino y de las defraudaciones mediante el uso indebido de datos de terceros", explicó la fiscal.
El origen del juego clandestino
La pista del juego clandestino, que siempre estuvo presente desde el comienzo de la causa Sur Finanzas, proviene de otro expediente judicial a cargo de la fiscal platense Betina Lacki, donde se investiga una organización que captaba personas de bajos recursos y abría cuentas en billeteras virtuales con sus datos biométricos. Parte del dinero recaudado terminaba en proveedores de servicios de pago, entre ellos Sur Finanzas.
Ese expediente paralelo trascendió a partir de la detención de Albertina Mangini, una funcionaria judicial que trabajaba en la oficina de coordinación con el Patronato de Liberados del Ministerio Público Fiscal bonaerense. Su arresto tuvo en vilo a la administración de Axel Kicillof. "La funcionaria detenida no trabaja ni trabajó nunca en el Patronato de Liberados de la provincia de Buenos Aires", salió a decir el ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena.
El vínculo con Argentinos Juniors
Con los fondos que terminaron en Sur Finanzas, la empresa de Vallejo hizo diferentes operaciones de crédito y adelanto de cheques de terceros, según figura en la indagatoria. En una de esas operaciones aparece Argentinos Juniors, el club que preside Cristian Malaspina, un incondicional de Claudio "Chiqui" Tapia, y uno de los firmantes de la renovación del contrato con la empresa TourProdEnter, de Javier Faroni.
"Le cedió cheques por 600.000.000 de pesos a una tasa nominal anual adelantada del 100%, y le prestó, el 23 de diciembre de 2024, 200.000.000 de pesos al 40% anual más un 1,5% mensual", describió Incardona sobre el vínculo entre Sur Finanzas y el club de La Paternal.
El vínculo, por ahora indirecto, entre el dinero del juego clandestino y el fútbol aparece en el "Hecho 8" de un total de 15 hechos enumerados por la Fiscalía. El juzgado sumó otras acusaciones contra Vallejo, entre las que figuran las operaciones del dólar blue con varias casas de cambio y la compra de determinados bienes.
Entre las operaciones de lavado se destaca la compra, junto a su exmujer, de una casa en el country Saint Thomas Este de Canning por 500.000 dólares pagados en efectivo; la adquisición, a nombre de la sociedad Cluster Palace Beach, de seis unidades en Spiro 662 por 600.000 dólares; y la compra de una casa en Fincas de San Vicente por otros 400.000 dólares.
La indagatoria y la detención
Vallejo escuchó los cargos en su contra el viernes a la tarde, durante la indagatoria. A esa hora ya estaba detenido por orden del juez Tomás Rodríguez Ponte. La noche anterior la Policía lo había buscado en diferentes domicilios. Al enterarse, Vallejo se presentó en el juzgado de Lomas de Zamora junto a sus abogados.
El financista se negó a contestar preguntas y solo se refirió a los motivos que activaron su detención. Sobre la obligación de presentarse una vez por mes en una sede de la Policía Federal, aseguró que "no lo entendió cuando se lo dijeron" y que actualmente vive con su mamá en Banfield porque se separó de su mujer, que sigue viviendo en el country Fincas de San Vicente.
Sobre los autos incautados, admitió que todavía no había entregado un Audi modelo Q2 35 TFSI Advanced, un Mercedes Benz modelo GLC 300 y un Toyota modelo SW4 4X4 SRX 2.8. "Hoy se comunicaron con la dependencia policial para entregarlos, pero les dijeron que no fueran porque había un acto o algo así y, por tanto, no había personal para recibirlos", lanzó Vallejo a modo de explicación. Ese olvido le costó la libertad.