2026-11-01

Historia / Juicio político a Avelín

Crónica de una destitución anunciada: el paso a paso del juicio político que fracturó el poder en San Juan

Lo que comenzó como el triunfo histórico de la "Alianza por San Juan" terminó en un colapso institucional sin precedentes.
La historia política de San Juan tiene un punto de quiebre que aún resuena con fuerza: la destitución del gobernador Alfredo Avelín en 2002. Lo que comenzó como el triunfo histórico de la "Alianza por San Juan" terminó en un colapso institucional sin precedentes, marcado por la asfixia fiscal, la ruptura de alianzas y una movilización gremial que puso contra las cuerdas al Ejecutivo.
 
Este es el relato detallado de cómo se desarmó el tablero, paso a paso, y quiénes fueron los actores clave en este desenlace.
 

El ocaso de una coalición triunfante

En 1999, la fórmula compuesta por el cruzadista Alfredo Avelín y el bloquista Wbaldino Acosta conquista la gobernación con un aplastante 58% de los votos, marcando el primer triunfo de la Alianza a nivel provincial en el país.
 
Sin embargo, la euforia dura poco. La ruptura nacional de la coalición (con la renuncia de "Chacho" Álvarez) se replica localmente: primero se retiran los legisladores radicales y luego sectores del bloquismo, dejando a Avelín en una creciente soledad política.
 
El punto de no retorno se alcanza en julio de 2001. Durante una reunión con todos los gobernadores, Avelín enfrenta al entonces ministro de Economía de la Nación, Domingo Cavallo, calificándolo de "cachafaz" y "jefe de la mafia" en rechazo a las duras medidas de ajuste. Esa confrontación pública sella el destino financiero de la provincia: los fondos coparticipables dejan de llegar.
 

El colapso económico y la mecha gremial

La situación en Casa de Gobierno es crítica. Al asumir la cartera de Economía, Ricardo Ortiz encuentra una caja con apenas 10.000 dólares y una deuda provincial de 110 millones.
 
El Estado adeuda hasta cuatro meses de sueldo a los trabajadores estatales. Ante la desesperación, se intenta emitir una cuasimoneda provincial (el "Bono Huarpe"), pero el proyecto fracasa por los altos costos de impresión, dando paso a la llegada de los bonos Lecop.
 
La tensión social estalla. Con un 50% de la población bajo la línea de pobreza y el sector productivo paralizado, diciembre de 2001 deja una secuela de saqueos y protestas que la prensa local equipara a la violencia del histórico "sanjuaninazo". Avelín resiste la caída del presidente De la Rúa, pero la gobernabilidad local ya es insostenible.
 

El paso a paso del juicio político

El proceso que termina con la destitución no es el primero que enfrenta Avelín (ya había sorteado tres denuncias previas), pero es el que logra tracción política real.
 
  1. El detonante (Agosto 2002): Con tres sueldos adeudados, los gremios organizados en una Mesa Intersindical convocan a la "marcha de los cuatro puntos cardinales". En plena Plaza Laprida, los sindicatos acuerdan impulsar el juicio político. Los dirigentes, como la entonces secretaria general de UDAP, Ana María López de Herrera, recolectan las firmas de adhesión directamente sobre el capot de los autos estacionados, formalizando la acusación por mal desempeño de las funciones públicas y retención de aportes sindicales.
  2. La suspensión (26 de agosto de 2002): La Sala Acusadora de la Cámara de Diputados aprueba el avance del proceso. Cuando el secretario de Gobierno entrega la notificación en Casa de Gobierno, Avelín rompe el documento frente a sus ministros, declara que no se notificará de "absurdos", sube a su automóvil y abandona el edificio para no volver jamás como gobernador.
  3. Un juicio sin defensa activa: Avelín toma una decisión estratégica y simbólica: se niega a contratar un abogado defensor. La Cámara le asigna por sorteo a una defensora oficial, quien nunca llega a reunirse con el mandatario durante los 29 días que dura el proceso.
  4. La sentencia final (24 de septiembre de 2002): La Sala Juzgadora, integrada por 23 diputados, vota la destitución por un marcador abrumador de 20 a 3. Solo los tres legisladores de la Cruzada Renovadora votan en su contra. Avelín es hallado culpable de administración deficiente y negligente, violación del derecho a la salud e incumplimiento de los deberes de funcionario público al no garantizar el derecho a la educación.
 

Los principales implicados y sus versiones

  • Alfredo Avelín: Desde el exilio político en su consultorio médico, el exmandatario y su familia sostienen que la destitución fue un "asalto al poder" orquestado por el justicialismo local, señalando al diputado José Luis Gioja como el artífice de un acuerdo con el gobierno nacional de Eduardo Duhalde para cortar los fondos, como castigo por la negativa de Avelín a firmar un acuerdo de ajuste con el FMI.
  • Wbaldino Acosta: El vicegobernador bloquista asume el mando de inmediato. Forma un nuevo gabinete y logra renegociar la llegada de fondos nacionales, logrando calmar gradualmente la conflictividad social y cerrando la etapa de crisis aguda.
  • El Sindicalismo: Actúa como el verdadero motor del proceso, canalizando el malestar social y forzando a la oposición política (incluidos sectores que antes apoyaban al gobierno) a acompañar la destitución para evitar un estallido mayor.
 

La huella en el mapa político

La destitución de Avelín no solo marca el fin de un mandato, sino el "sello de muerte" definitivo de la experiencia de la Alianza en San Juan. Allana el camino para el retorno del justicialismo al poder, que en 2003 consagra a José Luis Gioja como gobernador. El episodio queda en la memoria institucional como una cruda lección sobre cómo la fractura del diálogo, la asfixia fiscal y la pérdida de aliados pueden desmoronar un proyecto político, incluso aquel que alguna vez pareció invencible en las urnas.
 
Te puede interesar