El oficialismo logra una victoria clave con apoyo de distintos sectores.

La Ley de Glaciares se reforma

La madrugada del miércoles quedó marcada por una votación histórica
09/04/2026

La madrugada del miércoles quedó marcada por una votación histórica en el Congreso. Con respaldo del PRO, la UCR y bloques provinciales, La Libertad Avanza consiguió modificar la norma ambiental que estuvo 15 años vigente.

En una sesión que se extendió hasta pasada la 1 de la madrugada, la Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Ley de Glaciares 26.639, una norma que desde su sanción en 2010 había establecido uno de los marcos regulatorios más estrictos de América Latina sobre la protección de los hielos continentales.

El resultado final mostró 137 votos positivos contra 111 negativos, una diferencia considerable que reflejó la estrategia política desplegada por el oficialismo durante las últimas semanas.

El rol de la "coalición de gobernadores"

La aprobación no habría sido posible sin el apoyo de fuerzas provinciales que representan a distritos con fuerte vocación minera. Bloques como Innovación Federal, Independencia, Elijo Catamarca, Adelante Buenos Aires, Por Santa Cruz y sectores del interbloque Unidos jugaron un papel determinante para alcanzar el quórum de 129 legisladores y luego la mayoría en la votación.

Este respaldo territorial contradice en parte la narrativa de una división absoluta entre el Gobierno nacional y los mandatarios provinciales, aunque la votación final no estuvo exenta de tensión interna en los bloques opositores.

La estrategia del silencio

Una de las características más llamativas de la sesión fue la decisión de los diputados oficialistas de no participar del debate. Ningún orador de La Libertad Avanza, el PRO ni la UCR subió a la tribuna para defender el proyecto.

Según trascendió en los pasillos del Congreso, la consigna interna fue cristalina: "Están los votos, que se queden con los discursos". Los únicos intercambios verbales ocurrieron al inicio de la sesión, cuando la oposición presentó nueve pedidos de apartamiento de reglamento, todos rechazados con el apoyo de los aliados del oficialismo.

La presencia de Karina Milei en el palco de la presidencia de la Cámara -conspicua desde las 22 horas- funcionó como señal política de que el resultado estaba asegurado.

Las voces de la oposición

La ausencia de debate por parte del oficialismo dejó el espacio abierto para que los críticos al proyecto expusieran sus argumentos:

Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) fue uno de los más duros: "No tengo ningún problema en decirlo: el sujeto regulado, las mineras, redactaron esta ley", afirmó, cuestionando la constitucionalidad de la reforma.

Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) -curiosamente uno de los impulsores de la ley original en 2010- se opuso rotundamente: "La ley de 2010 era autosuficiente. Lo que van a hacer hoy liquida prácticamente al IANIGLA" (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales).

Desde la izquierda, Juan Grabois comparó la norma con una ironía macabra: "Esta ley es equivalente a poner a Yiya Murano en el tanque de tu casa", en referencia a la conocida envenenadora serial de los años '80.

¿Qué cambia con la reforma?

El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado, modifica sustancialmente el alcance de la norma original. Mientras la ley de 2010 establecía una protección integral de los glaciares y el periglacial con restricciones severas a la actividad minera, la nueva versión flexibiliza los mecanismos de control y reduce la categorización de protección.

El oficialismo defiende el cambio argumentando que permite "conciliar protección ambiental y desarrollo sustentable", mientras que ambientalistas y sectores científicos alertan sobre riesgos de contaminación de las cuencas hídricas.

Fuera del recinto, activistas de Greenpeace desplegaron una pancarta gigante en la fachada del Congreso con la leyenda: "No traicionen la Ley de Glaciares".

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