Director de Conservación, Ezequiel Salomón, cuestionado
Emilia Merino destroza la gestión ambiental
"Nos tratan de estúpidos"
En una extensa entrevista con Natalia Vargas, la reconocida rescatista y defensora de animales Emilia Merino no se guardó nada y lanzó demoledoras críticas contra la gestión de la Secretaría de Medio Ambiente de San Juan, y del área que conduce el director de Conservación, Ezequiel Salomón.
"El gavilán va a comer lo que pueda encontrar porque tiene hambre"
Merino fue implacable al recordar que hace tres años advirtió exactamente lo que sucedería con la liberación de gavilanes: "Vos dijiste, dijo la conductora de Relato V: va a pasar esto, esto y esto. Y pasó", recordaron durante la entrevista.
La activista denunció que "nos tratan de estúpidos" al pretender que el gavilán solo depredará palomas cuando la realidad es que ataca "un hornero, un gorrión, una paloma, un gato pequeño, un perro pequeño".
Recordó además los ataques a personas en Buenos Aires y el cierre de la plaza de Jáchal hace años por ataques de caranchos. "No sé qué le sorprendió a Medio Ambiente", expresó con ironía, agregando que "Medio Ambiente nunca lo acepta, jamás van a aceptar sus errores".
Denuncias truchas y procedimientos ilegales
Merino reveló un dato explosivo: las denuncias que recibe Medio Ambiente a través de WhatsApp no tienen validez legal. "Medio Ambiente no tiene poder de policía", explicó, denunciando que todo el sistema de denuncias es "un engaño a la gente".
Según la rescatista, Medio Ambiente solicita órdenes de allanamiento a jueces contravencionales cuando corresponde que sean jueces penales. "Todo lo que está haciendo Medio Ambiente es totalmente ilegal", sentenció sin rodeos.
La forma correcta de denunciar, aclaró, es en una comisaría, específicamente la Policía Rural, que sí tiene las facultades legales correspondientes.
Maltrato en aumento exponencial y promesas incumplidas
Al preguntarle sobre la situación animal en 2025, Merino fue categórica: "Malísima. El maltrato aumenta exponencialmente, el abandono sigue aumentando exponencialmente, el gobierno no hace nada, se hace el tonto exponencialmente también".
Recordó las promesas de campaña: "Me dijeron que me van a llenar de hospitales veterinarios por todos lados". La realidad: "No hay nada, no existe. Todo mentira". Incluso reveló que "los veterinarios ni siquiera quieren trabajar con Medio Ambiente porque casi ni paga".
Horror previo a la Navidad: caniche degollado
Merino relató el espeluznante caso de un caniche que apareció en la puerta de su refugio: "prácticamente degollado, se le veían los huesitos de la columna". El animal había sido dejado en una remera amarilla rota, víctima de una mente perversa que nunca será encontrada por la inacción oficial.
Pirotecnia: otra promesa rota
Sobre la campaña contra la pirotecnia, Merino desmontó la farsa: "Todo lo que sale en campaña que no hay pirotecnia, esto es mentira". Explicó que solo existen ordenanzas municipales sin ley provincial, y que "ninguno de los inspectores municipales ni la municipalidad se hace cargo".
"¿Por qué no hicieron ley? Tuvieron todo un año", cuestionó. La respuesta es demoledora: "De hacer acá en esta gestión yo no he visto nada". Solo inauguraciones con moño de gestiones anteriores.
El sueño roto del Acuerdo San Juan
Merino recordó su participación como panelista en el Acuerdo San Juan durante la pandemia, donde propuso una currícula educativa sobre tenencia responsable. "El día de hoy, seguimos igual y peor", lamentó.
Castraciones: la mentira de los números
Según Merino, Medio Ambiente "está mostrando hoy 456 castraciones por día", pero la realidad es otra: "No castran más porque cuando no tienen, el veterinario enfermo pidió parte, está de vacaciones, no le pueden pagar las horas, entonces no va. Conclusión: no castran".
Denunció que nunca hubo campañas de captura, castración y devolución de perros callejeros: "Nunca. Una sola vez en los primeros años de Raúl (Tello)". Desde entonces, silencio absoluto.
El veredicto final
"Yo no sé qué hacen en Medio Ambiente", se preguntó Merino. "Cobran sueldos, ¿y qué hacen? Nada más".
La activista denunció que cuando alguien hace una denuncia, "termina siendo vos el delincuente", y que "no quieren que nadie denuncie, no quieren hacer nada".
Su conclusión es lapidaria: con educación, conciencia y políticas reales, "no debería existir ningún hogar de tránsito ni refugio". Pero con esta gestión ambiental, el camino es el opuesto: más abandono, más maltrato, más promesas vacías.