DEBATE FEDERAL | ECONOMÍA E INVERSIONES
Orrego pidió previsibilidad y seguridad jurídica para impulsar inversiones privadas
El gobernador Marcelo Orrego participó este martes del encuentro “Políticas públicas para la inversión y la competitividad”, realizado en el Museo MALBA de Buenos Aires, donde planteó la necesidad de generar previsibilidad, estabilidad fiscal y seguridad jurídica para favorecer las inversiones privadas.
El encuentro, organizado por Clarín, se desarrolló como parte de la séptima edición del ciclo Democracia y Desarrollo. Orrego integró el panel de cierre, denominado “El rol de las provincias en la generación de los cambios”. La mesa reunió también a los gobernadores Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Raúl Jalil, de Catamarca; Martín Llaryora, de Córdoba; y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Durante su exposición, el mandatario sanjuanino puso el foco en las condiciones necesarias para atraer capitales y sostener proyectos de inversión a largo plazo.
“La confianza se gana en gramos y se pierde en kilos”, afirmó Orrego al referirse a la previsibilidad que, a su criterio, debe ofrecer Argentina. En ese sentido, sostuvo que la estabilidad fiscal y la seguridad jurídica resultan centrales para que las inversiones puedan desarrollarse y defendió un modelo en el que el Estado genere las condiciones para que el sector privado tenga un papel protagónico en el crecimiento económico.
“Lo que pretendemos en San Juan es que haya clima de negocios, que haya confianza, que la gente pueda avanzar en su proyecto”, señaló. Orrego también se refirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y destacó su impacto como herramienta para captar proyectos de gran escala, particularmente en sectores estratégicos para San Juan como la minería. Durante el panel mencionó además algunos de los desafíos que, según consideró, deberán atravesar las políticas de desarrollo en los próximos años, entre ellos la transición energética, la conectividad y la incorporación de tecnologías 4.0.
El gobernador también planteó la necesidad de que las políticas públicas puedan mantenerse más allá de las administraciones de turno y cuestionó los proyectos construidos exclusivamente alrededor de figuras individuales. “Yo no creo en las individualidades, yo creo en los equipos”, expresó.
Al referirse al carácter transitorio de los cargos políticos, Orrego apeló a una comparación particular: “Somos pasajeros, somos circunstanciales, somos como un yogur fuera de la heladera”.
Con esa definición sostuvo que las decisiones de gobierno deberían apuntar a generar condiciones que permanezcan más allá de los mandatos y permitan sostener proyectos de desarrollo a largo plazo.