2026-09-01

VISITA PAPAL A LA ARGENTINA

León XIV tendrá encuentros privados con grandes donantes que ayuden a financiar su visita al país.

El Vaticano autorizó reservar uno o dos espacios de la agenda del Pontífice en Buenos Aires para empresarios, fundaciones y benefactores que realicen aportes significativos. Mientras la Iglesia también convocó a los fieles a colaborar mediante una colecta, quienes efectúen grandes contribuciones podrán acceder a una instancia de cercanía que no estará disponible para el conjunto de los aportantes.
La visita del papa León XIV a la Argentina tendrá una particularidad que pone el foco no solamente en la organización religiosa y protocolar del viaje, sino también en la forma elegida para conseguir parte de los fondos necesarios: algunos de los principales donantes privados que contribuyan económicamente tendrán la posibilidad de mantener encuentros privados con el Pontífice durante su estadía en Buenos Aires.
 
Según publicó Infobae, la Santa Sede ya dio su conformidad para incorporar uno o dos encuentros privados a la agenda de León XIV con empresarios, fundaciones y benefactores que realicen aportes significativos para financiar la visita, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.
 
El dato introduce una diferencia entre las distintas formas de colaborar económicamente con el viaje. La Conferencia Episcopal Argentina convocó a los fieles a aportar mediante una colecta nacional y el Programa FE, pero la organización también busca contribuciones de empresas, fundaciones y grandes benefactores.
 
Para algunos de estos últimos existe ahora la posibilidad adicional de acceder personalmente al Papa. No obstante, hasta el momento no se estableció públicamente cuánto deberá aportar una persona o una empresa para ser considerada entre los principales benefactores, ni si habrá diferentes categorías de patrocinio. Tampoco está definido el formato definitivo de las reuniones.
 
Lo confirmado, de acuerdo con la información publicada, es que existe el visto bueno del Vaticano para reservar uno o dos espacios de la estadía porteña para quienes contribuyan de manera importante al financiamiento.
 
La visita tendría un costo cercano a los 25 millones de dólares, según las primeras estimaciones que circulan entre los organizadores.
 
El esquema prevé distribuir los gastos entre diferentes actores: el Estado nacional deberá asumir principalmente las obligaciones derivadas de recibir a un jefe de Estado, entre ellas seguridad, ceremonial y parte de la logística, mientras que la Iglesia deberá afrontar buena parte de los costos relacionados con celebraciones religiosas, peregrinos, voluntarios, comunicación y actividades pastorales.
 
Entre los gastos previstos aparecen la infraestructura necesaria para las celebraciones multitudinarias, vallados, sonido, pantallas, asistencia sanitaria, baños, acreditaciones y transporte. También deberá contemplarse la logística correspondiente al contingente de alrededor de 80 periodistas que viajaría junto al Pontífice desde Roma.
 
La búsqueda de financiamiento privado ya comenzó. De acuerdo con la reconstrucción realizada por Infobae, empresarios habrían comprometido aportes por más de un millón de dólares, mientras que también se recibieron ofrecimientos de contribuciones menores.
 
El modelo que se analiza tiene un antecedente reciente en España. Allí, según la información publicada por el medio, aproximadamente el 45% del costo de la visita papal fue afrontado por empresas y fundaciones benefactoras.
 
Además, se establecieron categorías de patrocinio y algunos de los principales aportantes tuvieron instancias de cercanía con León XIV.
 
Ese esquema es observado ahora para la organización argentina, aunque todavía no está confirmado que se replique exactamente de la misma manera.
 
La posibilidad de reservar encuentros con León XIV para quienes realicen aportes económicos significativos aparece como uno de los aspectos más particulares de la organización: mientras cualquier fiel puede contribuir económicamente con la visita, el acceso a esas reuniones privadas estaría reservado a un grupo reducido de grandes benefactores.
 
La agenda definitiva todavía está abierta. Una avanzada vaticana llegó al país el domingo 30 de agosto para recorrer los escenarios previstos y mantener reuniones con autoridades nacionales y eclesiásticas sobre cuestiones de seguridad, logística y protocolo. También se analiza un encuentro de León XIV con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada y actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. La Santa Sede pidió además mantener libres algunas franjas horarias durante las tardes del 8, 9 y 10 de noviembre en la Nunciatura Apostólica, que eventualmente podrían ser utilizadas para reuniones privadas.
 
La visita tendrá además un fuerte valor histórico: cuando León XIV llegue al país habrán transcurrido 39 años desde la última visita de un Papa a la Argentina, realizada por Juan Pablo II en abril de 1987.
 
Francisco, pese a haber sido el primer pontífice argentino, no regresó al país durante sus doce años de pontificado.
 
En medio de la expectativa por el acontecimiento, la necesidad de reunir los fondos para financiarlo abre así otro debate: no todos los aportes tendrán necesariamente la misma contraprestación simbólica, ya que los grandes benefactores podrían disponer de una oportunidad excepcional de encontrarse personalmente con el Papa.
 
Fuente principal: Infobae — información original de Hernán Reyes Alcaide⁠
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