2026-09-02
Mercados globales
Las tensiones con Irán y el alza de los rendimientos de bonos condicionan a los mercados
Los futuros de las acciones estadounidenses se mantuvieron estables a la espera de datos económicos clave y del informe Beige de la Reserva Federal. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años se acerca al 5%, mientras persiste la incertidumbre geopolítica en Oriente Próximo.
Los futuros de los principales índices bursátiles de Estados Unidos operaron con variaciones marginales este miércoles, en un contexto marcado por la cautela de los inversores ante la publicación de datos macroeconómicos y la escalada de tensiones entre Washington y Teherán.
El futuro del S&P 500 se mantuvo plano en torno a los 7.637 puntos, mientras que el Nasdaq 100 no registró cambios significativos y el Dow Jones avanzó un 0,17% hasta los 52.914 puntos. Esta estabilidad sigue a una jornada negativa en Wall Street, donde los índices retrocedieron hasta un 1% en el inicio de septiembre.
El foco de atención se centra en dos frentes. Por un lado, la Reserva Federal (Fed) publicará el informe Beige, que ofrece una evaluación de la actividad económica, los precios y el empleo en sus distritos, junto con el informe de nóminas privadas de ADP y los pedidos de fábrica. Estos datos serán determinantes para evaluar las expectativas sobre la política de tipos de interés.
Por otro lado, la situación geopolítica en Oriente Próximo continúa generando volatilidad. Estados Unidos llevó a cabo nuevos ataques contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, el segundo de la semana. Aunque Washington afirma que el estrecho de Ormuz permanece abierto al tráfico comercial, datos marítimos indican que el tránsito se mantiene en una fracción de los niveles previos al conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió sobre la posibilidad de lanzar ataques "más contundentes" en caso de represalias por parte de Irán, mencionando específicamente la isla de Kharg, un terminal clave para las exportaciones de petróleo. Cualquier interrupción prolongada en esta ruta podría elevar los precios del crudo y ejercer presión adicional sobre la inflación global.
En el mercado de renta fija, los rendimientos de la deuda pública continúan su ascenso. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se aproxima al 5%, alcanzando niveles no vistos en tres años. De manera similar, los bonos a 10 años de Australia y Japón registraron máximos de 15 y 30 años, respectivamente.
El aumento de los rendimientos eleva los costes de financiación en toda la economía y hace que los bonos resulten más atractivos en comparación con las acciones. Este escenario presiona especialmente a las empresas de tecnología y crecimiento, cuyas valoraciones dependen de las expectativas de beneficios a largo plazo.
Adicionalmente, el Banco de Canadá tiene programado anunciar su decisión sobre la política monetaria, con expectativas generales de que mantendrá su tipo de interés de referencia inalterado en el 2,25%. Los inversores observarán el comunicado en busca de señales sobre cómo los bancos centrales están gestionando el equilibrio entre la inflación persistente y la desaceleración del crecimiento.
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