2026-10-30

El Ironman y las obras tienen el tránsito al borde del colapso

San Juan, otra vez a los ponchazos

Otra vez la misma película. Las obras de repavimentación de Circunvalación y el Ironman 51.50 se superponen en el calendario y el resultado es el de siempre.

El Gran San Juan hecho un caos en plena hora pico, con vecinos que salen con dos horas de anticipación para llegar a horario y comerciantes que ven pasar menos clientes por sus puertas.

La improvisación como método

No es la primera vez que la Provincia anuncia una competencia internacional sin terminar de resolver las obras viales, o viceversa. La coincidencia no es mala suerte: es falta de planificación. Los cruces de avenida Libertador General San Martín e Ignacio de la Roza son los puntos más complicados, con cortes que se suman a los desvíos del Ironman en el dique Punta Negra, Rivadavia, Ullum y Capital.

El comisario Ricardo Díaz explicó que unos 40 efectivos trabajan a diario para ordenar el tránsito. Cuarenta policías haciendo de semáforo humano porque el diseño urbano y la coordinación de obras no alcanzan. El propio jefe del D7 lo admitió con diplomacia: "Lo que siempre le pedimos a la gente son dos cosas: primero, acatar las indicaciones de la Policía; y segundo, tener paciencia durante este tiempo y no salir con el horario justo". Traducido: arréglenselas como puedan.

El vecino, el que siempre paga

La competencia internacional deja imagen, turismo y vidriera. Las obras de Circunvalación, cuando estén terminadas, van a mejorar la circulación. Pero mientras tanto, el costo lo paga el vecino de todos los días: el que lleva los chicos a la escuela, el que va a trabajar, el que tiene un negocio sobre una avenida cortada. A ese no le avisaron con tiempo ni le ofrecieron alternativas serias.

Y ojo, no se discute la realización del Ironman ni la necesidad de repavimentar. Lo que se cuestiona es la superposición sin plan de contingencia: los cortes en calle Nuche entre el Parque de Rivadavia y Ángel de Rojas, los controles en la diagonal del RIM 22 con prioridad para el transporte público, los desvíos que cambian según el día. Todo eso se podría haber coordinado con meses de anticipación.

La pregunta incómoda

¿Cuántas veces más va a pasar esto? Porque la respuesta oficial siempre es la misma: paciencia, colaboración y respetar las indicaciones. Nunca hay autocrítica sobre la planificación. La Policía hace lo que puede con los recursos que tiene; el problema es de arriba, de quienes definen calendarios y prioridades.

Mientras tanto, el mensaje para el sanjuanino es claro: salí antes, buscá alternativas y no te quejes demasiado. La ciudad se prepara para el mundo, pero el mundo no siempre se prepara para la ciudad.

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