2026-11-05

Colapso institucional en Paraguay

Rechazan la renuncia de Santiago Peña y avanzan con su juicio político tras el escándalo del Ueno Bank

La sombra de la corrupción se proyecta directamente sobre el presidente Santiago Peña, quien fue accionista del banco hasta 2025, y sobre el ex presidente del Banco Central, Carlos Carballo.
Paraguay atraviesa la crisis política y financiera más grave de las últimas décadas. Lo que comenzó como la intervención del Ueno Bank (también referido en algunos sectores como Bueno Bank) por insolvencia, se ha transformado en un terremoto institucional que ha dejado a casi 3 millones de ahorristas (la mitad de la población) con sus fondos completamente congelados y ha destapado una red de conflictos de interés que llega hasta la cúspide del poder.
 
El detonante fue la confirmación de que alrededor de 800 millones de dólares en fondos públicos quedaron atrapados en la entidad, incluyendo más de 300 millones de dólares pertenecientes a los fondos jubilatorios del Instituto de Previsión Social (IPS), además de depósitos de Petropar, la ANDE e Itaipú. Las alarmas saltaron tarde, o fueron ignoradas, mientras el banco realizaba transferencias sospechosas a otras empresas del poderoso Grupo Vázquez, propietario de la entidad.
 
La sombra de la corrupción se proyecta directamente sobre el presidente Santiago Peña, quien fue accionista del banco hasta 2025, y sobre el ex presidente del Banco Central, Carlos Carballo, quien paradójicamente había sido presidente del Ueno Bank antes de ser nombrado por Peña como máxima autoridad del organismo regulador. Esta "puerta giratoria" entre el sector privado y el regulador ha sido calificada por analistas y opositores como un vaciamiento institucional y una complicidad deliberada.
 
El desenlace político: de la renuncia al juicio político En un intento por contener la tormenta, Santiago Peña presentó su renuncia a la Presidencia de la República. Sin embargo, en una sesión extraordinaria histórica, la Cámara de Diputados rechazó por unanimidad su dimisión y, en su lugar, aprobó con 78 votos a favor (incluyendo el respaldo de su propia bancada del Partido Colorado) el inicio del juicio político en su contra.
 
Mientras que el pedido de destitución contra el vicepresidente Pedro Alliana fue rechazado en esta instancia, la oposición ya anunció que impulsará acciones penales contra Peña por los presuntos delitos de tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito y administración en beneficio propio.
 
La calle y la incertidumbre económica En las calles, la indignación se traduce en protestas y disturbios frente a las sedes del banco. Aunque el Banco Central activó un fondo de garantía para devolver los depósitos de hasta 75 salarios mínimos (aproximadamente 10 millones de guaraníes) en un plazo de 8 a 15 días, el destino de los ahorros de las grandes empresas, cooperativas y, sobre todo, de las instituciones estatales, sigue siendo una incógnita absoluta.
 
Paraguay se enfrenta a una prueba de fuego sin precedentes. No se trata solo de una crisis de liquidez, sino de una fractura profunda en la confianza pública. Cuando el regulador es cómplice, el presidente tiene intereses en el banco intervenido y la mitad del país no puede acceder a su dinero, la democracia misma queda en estado de sitio.
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