INTERESES DE ESKENAZI

BANCO SAN JUAN: DE PÚBLICO A LA DEMANDA MILLONARIA CONTRA EL ESTADO

Maneja los fondos públicos de la provincia y cobra por gestionar el pago de salarios estatales.
14/04/2026
La familia Eskenazi parece vivir en dos mundos paralelos que, en la práctica, se contradicen frontalmente. Mientras su banco —el San Juan S.A.— maneja los fondos públicos de la provincia y cobra por gestionar el pago de salarios estatales, sus empresas vinculadas apostaban en tribunales neoyorquinos a quedarse con una parte de 16.000 millones de dólares que podrían haber salido de las arcas del mismo Estado argentino.
 

El Negocio que Nunca Fue Tal

Corría 2008 cuando los Eskenazi entraron al accionariado de YPF. Pero lo hicieron de una manera particular: sin poner plata de su bolsillo. El esquema fue simple en su audacia: Repsol y un grupo de bancos les prestaron la plata para comprar el 25% de la petrolera, con la condición de que ese préstamo se pagara solo, con los futuros dividendos que generara YPF.
 
Era un negocio perfecto mientras la máquina de hacer plata funcionara.
 
Pero en 2012 vino el cimbronazo: el gobierno nacional estatizó el 51% de YPF y, de paso, congeló el reparto de dividendos. La idea era reinvertir las ganancias en la empresa. Para los Eskenazi, eso significó el fin del sueño: sin dividendos, no podían pagar los préstamos. Sus empresas Petersen colapsaron y terminaron en quiebra en España.
 

Cuando la Cosa Se Pone Fea, Vendé el Juicio

Aquí viene el giro que muchos califican como "la jugada maestra" o "la traición", según se mire. En lugar de bancarse las consecuencias de un negocio que salió mal, en 2015 los Eskenazi hicieron algo que pocos hubieran imaginado: vendieron el derecho a demandar a Argentina.
 
¿A quién se lo vendieron? A Burford Capital, un fondo especializado en algo muy concreto: litigar contra Estados hasta sacarles hasta el último centavo posible. No es un fondo de inversión tradicional. Es, en términos llanos, un fondo buitre de litigios.
 
La operación fue clara: Burford puso 15 millones de euros y se quedó con el 70% de cualquier indemnización futura. Los Eskenazi se guardaron el 30% restante.
 
Las cuentas son simples: si ganaban los 16.000 millones que reclamaban, a los Eskenazi les hubieran tocado cerca de 4.600 millones de dólares. Casi cinco veces lo que Forbes dice que vale toda su fortuna hoy.
 

La Doble Vida del Banco San Juan

Acá es donde la historia se pone incómoda para los sanjuaninos.
 
Mientras las empresas de la familia Eskenazi litigaban en Nueva York contra Argentina, el Banco San Juan S.A. —que ellos poseen— seguía y sigue siendo el banco del Estado provincial.
 
¿Qué significa esto en la práctica?
  • El banco cobra comisiones por manejar la plata de los sanjuaninos
  • Procesa los sueldos de todos los empleados públicos provinciales
  • Es el intermediario financiero del gobierno de San Juan
  • Vive, en buena medida, de su relación privilegiada con el Estado
 
En otras palabras: la familia Eskenazi tiene un negocio que depende estrechamente del sector público mientras, simultáneamente, apostaba a sacar miles de millones de las arcas del mismo Estado argentino mediante una demanda en el exterior.
 

El Alivio (Parcial) de Nueva York

Hace poco, la Cámara de Apelaciones de Nueva York le dio un respiro a Argentina. Los jueces consideraron que no había obligación de hacer una oferta pública de adquisición (OPA) bajo la legislación argentina y que los reclamos de los accionistas minoritarios no se sostenían jurídicamente.
 
Bernardo Saravia Frias, quien fuera el máximo abogado del Estado argentino, salió a decir que el fallo "alivia mucho a la Argentina".
 
Pero ojo: esto no terminó. Burford Capital ya anunció que va a intentar llevar el caso a la Corte Suprema de Estados Unidos. O sea, la película sigue.
 

La Pregunta que Queda Flotando

Más allá de los aspectos jurídicos, el caso deja una cuestión ética difícil de esquivar:
 
¿Es coherente ser el banquero del Estado y, al mismo tiempo, asociarse con fondos buitre para demandar a ese mismo Estado por miles de millones?
 
Los Eskenazi, que según Forbes tienen una fortuna de 1.150 millones de dólares (más que Messi, para dar una referencia), habrían pasado a cobrar 4.600 millones adicionales si ganaban el juicio. Cuatro veces su fortuna actual.
 
Todo eso, hay que recordarlo, por una inversión en YPF que se financió sola con dividendos futuros que nunca llegaron.
 

San Juan en el Medio

Para los sanjuaninos, el caso tiene un sabor particular. Su provincia le da negocio al banco de los Eskenazi. El Estado sanjuanino es, en la práctica, un cliente clave del Banco San Juan.
 
Mientras tanto, la familia dueña de ese banco apostaba a sacar una fortuna del Estado argentino mediante una demanda en el exterior.
 
La contradicción salta a la vista.
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