2026-11-03
POSIBLE DERROTA EN USA
Estrategia silenciosa de Caputo para blindar al dólar frente al tsunami electoral
El BCRA mueve sus fichas ante la posible derrota electoral en ambos estamentos del Congreso estadounidense.
El Gobierno despliega una estrategia de contención financiera para evitar que la incertidumbre de las elecciones en Estados Unidos desemboque en una nueva tormenta cambiaria en la Argentina. Luis Caputo marca la cancha con intervenciones quirúrgicas en el mercado, decidido a moderar las expectativas de devaluación sin necesidad de quemar reservas internacionales, en un contexto donde el riesgo país ya supera la barrera de los 800 puntos.
Las señales de esta operación son claras y se leen en los instrumentos más sofisticados de la City. Operadores del mercado detectan un incremento de 179 millones de dólares en el interés abierto de los contratos de futuros de dólar, alcanzando un volumen total de 3.497 millones. Lo más llamativo es que estos movimientos se concentran en vencimientos lejanos, como agosto y octubre de 2027, lo que sugiere una presencia oficial activa buscando anclar las expectativas a largo plazo y evitar corridas especulativas.
Paralelamente, el mercado de letras "dólar linked" rompe récords históricos. La letra con vencimiento en noviembre registra operaciones por 142,4 millones de dólares, su mayor volumen de la historia, mientras que el título de enero de 2027 también marca un máximo al negociar 56,4 millones. Aunque no toda la operatoria es atribuible directamente al Banco Central, la lectura general es que el equipo económico está administrando las presiones con herramientas de mercado, evitando una compra directa de divisas en el segmento oficial, a pesar de los compromisos de acumulación con el Fondo Monetario Internacional.
El desafío para Caputo es doble y de alta complejidad. Por un lado, debe contener cualquier salto brusco del tipo de cambio que reactive la inflación y la desconfianza doméstica. Por otro, enfrenta un riesgo país que trepa a 808 puntos, prácticamente el doble que a mediados de año, lo que mantiene a la Argentina fuera de los mercados voluntarios de crédito y encarece cualquier intento de financiamiento externo.
Con el dólar oficial marcando nuevos máximos nominales y los bonos soberanos bajo presión, la apuesta del ministerio es clara: atravesar la definición política en Washington con el menor ruido posible, demostrando que el esquema macroeconómico tiene la solidez suficiente para absorber los shocks externos sin alterar la calma en la economía real.
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