Entre el exabrupto contra los "devaluadores" y la promesa de eliminar retenciones "sin apuro"

Caputo en Rosario

El funcionario defendió a rajatabla el rumbo económico del Gobierno
01/04/2026

El ministro de Economía, Luis Caputo, disertó este martes en la Bolsa de Comercio de Rosario y dejó una jornada cargada de definiciones.

Entre aplausos de empresarios del sector agropecuario, el funcionario defendió a rajatabla el rumbo económico del Gobierno, descalificó a quienes proponen una devaluación y confirmó que las retenciones a las exportaciones desaparecerán, aunque sin apurarse.

El momento más tenso llegó cuando Caputo se refirió a los economistas que insisten con devaluar el peso. Tapando el micrófono pero con voz lo suficientemente audible, el ministro soltó: "Son patéticos, me dan ganas de cagarlos a patadas en el culo a todos". El exabrupto se produjo en medio de una defensa acérrima del tipo de cambio actual y de la estrategia cambiaria oficial, que el funcionario considera sostenible sin saltos bruscos.

Sin embargo, el mensaje principal para el público presente —compuesto en su mayoría por productores y exportadores— fue otro: las retenciones se irán, pero de forma gradual. "No tengo ninguna duda de que van a ir a cero", afirmó Caputo, "pero tiene que ser de manera progresiva para no generar déficit fiscal". La advertencia fue clara: cualquier reducción abrupta de los impuestos al agro pondría en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas, la "base para estabilizar la economía".

El ministro celebró los números del sector: cosechas récord, exportaciones en máximos históricos y una respuesta positiva a los incentivos implementados. Según su diagnóstico, el campo ya está demostrando su potencial bajo el esquema actual, y la clave para seguir creciendo pasa por dar "mayor previsibilidad" y "menor carga impositiva", siempre que la cuenta pública lo permita.

Caputo también se detuvo en el ajuste fiscal, calificándolo de hito "histórico" que pone fin a décadas de déficits recurrentes, origen de la inflación crónica argentina. "Estamos atacando la raíz del problema, no solo las consecuencias", remarcó, pidiendo a los presentes que se fijen en los datos objetivos por sobre las percepciones.

Entre el fogonazo verbal contra los críticos del tipo de cambio y la promesa mesurada de bajar impuestos, el mensaje del ministro quedó claro: la estabilidad macro no se negocia, ni siquiera para favorecer al sector que más dólares le ingresan al país.