La “Resistencia Islámica de Irak” llevó a cabo decenas de operaciones en las últimas horas

Irán amenaza con transformar Oriente Medio en “un infierno” para Estados Unidos e Israel

En las últimas horas las fuerzas iraníes atacaron múltiples objetivos en el norte, centro y sur de Israel mediante misiles y vehículos aéreos no tripulados.
04/04/2026

Tras un ultimátum de 48 horas emitido por el presidente Donald Trump, las autoridades militares iraníes respondieron con fuertes advertencias y comunicados que plantean un dramático escalamiento en la región.

Un portavoz del Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya aseguró que, si continúan las acciones hostiles contra Irán, Teherán está dispuesto a convertir gran parte del Medio Oriente en un escenario de “infierno” para Washington y Tel Aviv.

Según el portavoz, en las últimas horas las fuerzas iraníes atacaron múltiples objetivos en el norte, centro y sur de Israel mediante misiles y vehículos aéreos no tripulados. Entre los lugares mencionados figuran asentamientos y centros urbanos del norte —como la región occidental de Galilea, Haifa, Kafr Kanna y la zona de Kirya— así como objetivos en Tel Aviv, Ramat Gan, Bnei Brak, Petah Tikva, Be’er Sheva y Dimona, donde se ubica un reactor nuclear, indicó la fuente militar.

Además, el comunicado señaló que Irán dirigió ataques contra sistemas y posiciones vinculadas a Estados Unidos en la región: baterías HIMARS en la isla de Bubiyan (Kuwait), un sistema Patriot en Baréin, posiciones de lanzadores estadounidenses y áreas de concentración de mandos y formadores del Ejército estadounidense en los Emiratos Árabes Unidos.

También se detalló un ataque contra las oficinas de la firma estadounidense Oracle en territorio emiratí y una acción contra un buque comercial de propiedad israelí que navegaba con pabellón de otro país cerca de Baréin.

El Alto Mando iraní informó, a su vez, que la “Resistencia Islámica de Irak” llevó a cabo decenas de operaciones en las últimas horas, con 19 acciones reportadas por medio de misiles y drones contra blancos vinculados a intereses estadounidenses e israelíes.

Las declaraciones de Teherán se producen en un contexto de confrontación abierta que se intensificó desde finales de febrero, cuando Israel y EE. UU. realizaron una operación conjunta contra instalaciones iraníes, que según fuentes oficiales derivó en la muerte del líder supremo y de varios altos cargos militares y de inteligencia. En respuesta, Irán lanzó gruesas oleadas de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses dispersas por Oriente Medio, además de atacar infraestructuras petroleras relacionadas con empresas estadounidenses y proceder a un bloqueo casi total del estrecho de Ormuz —ruta clave para el transporte de hidrocarburos—, lo que elevó los precios internacionales de la energía.

El ultimátum de 48 horas del presidente Trump, en el que exigía respuestas o acuerdos por parte de Irán y amenazaba con medidas drásticas si no se cumplían las condiciones, fue citado explícitamente por el portavoz iraní al justificar la contundencia de sus acciones y su tono amenazante. Desde Teherán sostienen que la “falsa expectativa” de que la República Islámica pueda ser neutralizada se ha convertido en un “pantano” que terminará por hundir a quienes la subestimen.

La situación sobre el terreno permanece tensa: ambos bandos han reportado daños e impactos en sus capacidades militares y materiales. Analistas internacionales advierten que la escalada militar y los ataques a infraestructuras críticas y rutas comerciales esenciales podrían tener efectos económicos y geopolíticos de largo alcance, afectando no solo a los países directamente implicados sino también al suministro energético global.

Mientras la retórica se endurece y las operaciones militares continúan, la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que el conflicto se amplíe y cause consecuencias aún más graves para la estabilidad regional y la seguridad global.

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