Rompió el silencio para expresar su frustración y dolor

Luis, el padre de Ángel, alza la voz frente a la Justicia tras la pérdida de su hijo

Nunca me recibió nadie. Nadie me recibió, nadie, dijo.
10/04/2026
En medio de una investigación que sacude a la comunidad, Luis, padre de Ángel —el niño de 4 años fallecido en circunstancias aún bajo análisis—, rompió el silencio para expresar su frustración y dolor ante lo que considera una respuesta insuficiente del sistema judicial y de protección infantil.
 

"Nunca busqué el conflicto, solo proteger a mi hijo"

En declaraciones, Luis manifestó que su intención jamás fue enfrentarse a la madre del menor, sino encontrar un espacio para participar activamente en el cuidado de Ángel. "Yo jamás quise tener conflicto con esa mujer. No sé por qué me pusieron la perimetral", afirmó, refiriéndose a la medida de restricción que le impide acercarse a ella, una decisión que dice no comprender dado su enfoque en el bienestar del niño.
 
El padre recordó haber insistido reiteradamente en que se le permitiera asumir la custodia cuando la madre no pudiera hacerse cargo: "Lo único que le decía era: '¿Por qué no me entregás el nene? Nosotros lo cuidamos'".
 

Denuncia de silencio institucional

Uno de los puntos más críticos de su testimonio fue la sensación de haber sido ignorado por las autoridades competentes. "Nunca me recibió nadie. Nadie me recibió, nadie", expresó con tono de indignación. Según relató, incluso cuando intentó aportar pruebas a través de su representación legal, la respuesta fue una postergación: "Me dieron un turno para la otra semana y me dijeron que lleve todas las evidencias, pero en ese momento no me quiso atender".
 

Cuestionamientos al sistema de protección

Luis también dirigió sus críticas hacia los organismos de protección infantil, señalando que, según su conocimiento, las visitas de control fueron escasas. "Protección fue una sola vez cuando le entregaron al nene y después no fueron más", aseguró. Además, mencionó que, según le transmitieron en la colonia a la que asistía Ángel, el pequeño "iba con hambre", lo que plantea interrogantes sobre las condiciones de vida del menor.
 
Frente a las acusaciones de violencia doméstica que pesaban en su contra, el padre respondió con una pregunta cargada de emoción: "Si yo era violento, ¿por qué mi hijo siempre quería estar conmigo? Mi hijo siempre pedía venir conmigo".
 

Un caso que interpela a la sociedad

La muerte de Ángel ha generado un intenso debate público sobre la eficacia de los mecanismos de protección a la infancia y la coordinación entre los poderes del Estado. Mientras la investigación avanza, el testimonio de Luis invita a reflexionar sobre cómo se escuchan —o dejan de escucharse— las voces de los padres en contextos de vulnerabilidad familiar.
 
Este caso continúa bajo investigación judicial. Las declaraciones aquí reproducidas forman parte del relato público del padre y están sujetas al proceso legal en curso.
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