Estudio del INTA detecta leptospirosis y neosporosis en rodeos bovinos

Alerta en la ganadería del sur mendocino

Productores de San Rafael, General Alvear y Malargüe deberán replantear sus protocolos sanitarios.
22/04/2026

Las enfermedades, históricamente subestimadas en la región, ya afectan a más del 30% de los establecimientos analizados. Productores de San Rafael, General Alvear y Malargüe deberán replantear sus protocolos sanitarios.

Un diagnóstico que cambia el mapa sanitario

La ganadería del sur mendocino enfrenta un escenario sanitario inédito. Un estudio técnico desarrollado por el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) detectó la presencia activa de leptospirosis y neosporosis en rodeos de la región, obligando a productores y técnicos a revisar urgente sus esquemas de prevención.

El trabajo, llevado adelante de manera conjunta entre la Estación Experimental Agropecuaria Rama Caída, la unidad de Anguil y agencias de extensión rural, tuvo carácter exploratorio y abarcó establecimientos de San Rafael, General Alvear y Malargüe —tres de los departamentos de mayor peso ganadero de la provincia.

Los números que preocupan

Los resultados del estudio revelan una realidad más compleja de lo que se suponía:

Establecimientos afectados
Leptospirosis30,8%17,3%
Neosporosis23,1%8%

Estas cifras representan un cambio de paradigma para la región: la leptospirosis aparece en una zona donde históricamente no se la consideraba prioritaria en los protocolos sanitarios locales.

¿Por qué importan estas enfermedades?

Leptospirosis: riesgo doble

La enfermedad, causada por bacterias del género Leptospira, genera consecuencias directas en la producción: abortos, terneros débiles o muertos al nacer, y fallas reproductivas que impactan en la rentabilidad del rodeo. Pero hay un factor adicional que la agrava: es zoonótica, es decir, puede transmitirse a los humanos que trabajan en contacto con los animales infectados.

Neosporosis: el parásito silencioso

El parásito responsable tiene un ciclo complejo: los perros actúan como hospedadores definitivos, mientras el ganado bovino es el intermediario. Su efecto principal es el aborto en vacas, pero también puede producir el nacimiento de animales asintomáticos pero infectados, que funcionan como reservorios silenciosos de la enfermedad dentro del rodeo.

Lo que viene: más diagnóstico, más control

Desde el INTA remarcaron que estos datos, si bien alarmantes, son preliminares. Es necesario ampliar los estudios para obtener conclusiones más definitivas y diseñar estrategias de control efectivas adaptadas a los sistemas productivos locales.

El mensaje para los productores es claro: la sanidad animal del sur mendocino necesita actualizarse. Las enfermedades que antes parecían lejanas ya están en los campos de la región, y la prevención pasa por diagnósticos periódicos, control de perros domésticos y la adopción de protocolos de bioseguridad más estrictos.

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