Implica una baja sustancial del gravamen, que pasó del 27% al 10,5%,

Nueva medida de alivio fiscal para el agro catamarqueño: baja del IVA en la factura eléctrica

El ahorro acumulado para las firmas alcanzadas por el régimen supera los 137 millones de pesos
14/05/2026
El sector agrícola de Catamarca comienza a sentir los efectos de una disposición que promete oxigenar sus finanzas: la reducción de la alícuota de IVA aplicada a los consumos eléctricos destinados a la producción agropecuaria. La medida, que ya se refleja en las facturas del período abril 2026, implica una baja sustancial del gravamen, que pasó del 27% al 10,5%, y beneficia de manera directa a empresas que dependen intensivamente del bombeo y los sistemas de riego artificial.
 
El impacto económico es significativo. Según los primeros cálculos, el ahorro acumulado para las firmas alcanzadas por el régimen supera los 137 millones de pesos, un recurso que ahora podrá destinarse a otras necesidades operativas o a inversiones que mejoren la productividad. En una provincia donde la agricultura bajo riego constituye un pilar fundamental de la economía regional, esta modificación en la carga impositiva representa un respiro para productores que enfrentan costos energéticos elevados como parte estructural de su actividad.
 
La aplicación del beneficio se realiza de forma automática sobre los suministros calificados, sin que los usuarios deban realizar trámites adicionales. Desde EC Sapem, la empresa distribuidora de energía, confirmaron que la implementación responde a una política de alcance nacional que entró en vigor en abril y que busca atenuar la presión fiscal sobre los costos operativos del agro en un contexto macroeconómico desafiante.
 
Más allá del alivio inmediato, la medida genera expectativas sobre un posible efecto multiplicador en la competitividad del sector. Al reducir uno de los componentes fijos más pesados de la estructura de costos, los productores podrían recuperar margen para planificar a mediano plazo, mejorar sus sistemas de riego o incorporar tecnología que optimice el uso del agua y la energía. En zonas del interior provincial donde cada kilovatio cuenta, esta señal de política económica se interpreta como un reconocimiento a la importancia estratégica de la producción agrícola local.
 
La disposición se enmarca en un esfuerzo por equilibrar la sostenibilidad fiscal con el apoyo a las economías regionales, en un momento donde la inflación y la volatilidad de los insumos siguen condicionando la planificación empresarial. Si bien el camino hacia la consolidación del sector requiere de más herramientas, este primer paso en la reducción de la carga tributaria sobre un insumo esencial marca una dirección que los productores esperan se sostenga y profundice en el futuro.