Historia provincial / Nueva investigación

Una investigación detalla los asesinatos de tres gobernadores de San Juan entre 1858 y 1861

Un estudio reciente analiza el periodo de inestabilidad política que culminó con las muertes de Nazario Benavides, José Virasoro y Antonino Aberastain. El trabajo repasa las tensiones entre federales y liberales, las intervenciones nacionales y el contexto de la organización nacional.
IMAGEN ILUSTRATIVA, SOBRE LA MUERTE DEL GENERAL BENAVIDEZ
IMAGEN ILUSTRATIVA, SOBRE LA MUERTE DEL GENERAL BENAVIDEZ
Una investigación histórica publicada en 2023 detalla las circunstancias que rodearon los asesinatos de tres gobernadores de San Juan en un lapso de tres años: Nazario Benavides (1858), José Virasoro (1860) y Antonino Aberastain (1861). El trabajo, elaborado por el historiador Ricardo Méndez Barozzi, analiza la inestabilidad política de la provincia durante la etapa de la Organización Nacional.
 
El estudio, publicado en la revista académica Antigua Matanza, explica que estos crímenes fueron el resultado de las disputas de poder entre los sectores federales y liberales, sumadas a las tensiones entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires.
 
El primer episodio ocurrió en septiembre de 1858 con Nazario Benavides. Según la investigación, Benavides, quien había sido gobernador y se desempeñaba como jefe de la Circunscripción Militar del Oeste, fue arrestado el 19 de septiembre de ese año. La detención fue ordenada por el gobernador Manuel Gómez Rufino bajo la acusación de conspirar contra el gobierno provincial. Pocos días después de su arresto, Benavides fue asesinado.
 
La muerte de Benavides generó una crisis institucional que derivó en la intervención federal. El gobierno nacional designó a José Virasoro como interventor y luego gobernador de San Juan. Sin embargo, su gestión enfrentó un fuerte rechazo local debido a la designación de funcionarios extranjeros y correntinos, y a la aplicación de medidas económicas que aumentaron los impuestos.
 
De acuerdo con fuentes de la época citadas en el trabajo, la tensión escaló hasta el 16 de noviembre de 1860. En esa fecha, un grupo armado liderado por Pedro Nolasco Cobos atacó la casa de gobierno. En el enfrentamiento, el gobernador José Virasoro, su hermano Pedro y varios militares de su custodia resultaron asesinados.
 
Tras la muerte de Virasoro, asumió de manera interina Francisco Coll, quien convocó a elecciones. El 9 de diciembre de 1860, Antonino Aberastain fue electo gobernador propietario. Aberastain, líder del sector liberal, se negó a aceptar la nueva intervención federal enviada por el presidente Santiago Derqui, esta vez a cargo del puntano Juan Saá.
 
La negativa de Aberastain derivó en un enfrentamiento armado. El 11 de enero de 1861, las fuerzas nacionales al mando de Saá derrotaron a las tropas sanjuaninas en la batalla de La Rinconada del Pocito. Al día siguiente, 12 de enero de 1861, Aberastain fue ejecutado en el paraje Los Álamos de Barboza, mientras era trasladado como prisionero.
 
El trabajo de Méndez Barozzi señala que la muerte de Aberastain tuvo un impacto decisivo en la política nacional. El gobierno de Buenos Aires tomó este hecho como un agravio que aceleró el nuevo enfrentamiento con la Confederación, el cual concluyó meses después en la batalla de Pavón.
 
La investigación se basó en el análisis de documentos del Archivo General de la Nación, la Biblioteca Nacional y archivos históricos provinciales, recopilados entre 2017 y 2020. El objetivo del estudio es comprender cómo las redes de poder y las disputas ideológicas de la élite local influyeron en la historia provincial y nacional de ese periodo.
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