INVESTIGACIÓN EN MAR DEL PLATA

Trampa laboral en la costa: la familia de Mailén acusa al remisero que la trasladó de ser el "entregador" en el crimen

La joven de 24 años, madre de dos niñas, es hallada sin vida en un balneario tras ser citada a un lugar que no existe. Mientras la justicia mantiene a dos detenidos, los familiares revelan chats y comportamientos sospechosos del chofer, quien aseguró tener un vínculo sentimental con la víctima antes de bloquear toda comunicación.
El caso de Juana Mailén Antonich, de 24 años, conmueve a Mar del Plata tras ser hallada sin vida en un predio del balneario Punta Cantera, en el límite con Punta Mogotes. La joven, madre de dos niñas de 1 y 6 años, sale de su hogar en busca de una oportunidad laboral, pero cae en una trampa mortal que la familia asegura fue orquestada con frialdad y premeditación.
 
Según las últimas informaciones, Mailén es contactada a través de Facebook con una propuesta de trabajo. La cita es en un lugar ficticio, identificado por los investigadores como "Balneario Punta Mogotes Cero". Allí es trasladada por un remisero, quien, según el relato de la madre de la víctima, la entrega a un grupo de hombres que la esperan en el sitio.
 
El cuerpo de la joven es descubierto en la madrugada por su propio hermano, oculto detrás de una casilla, cubierto con una frazada y con las manos y los pies atados. Por este homicidio, la justicia ya mantiene a dos personas detenidas, entre ellas un sereno del complejo donde se encuentra el cuerpo.
 
Sin embargo, el foco de la investigación familiar se pone ahora en el conductor del remis. Luis, tío de Mailén, revela que tras la desaparición logra contactar al chofer, quien inicialmente afirma que "se estaban conociendo" y que "tenían algo". El hombre asegura haber pasado a buscarla a las 9, no haberla encontrado y haber regresado. No obstante, su comportamiento posterior enciende las alarmas: tras intercambiar mensajes donde expresa una supuesta preocupación y afecto ("no te das una idea lo que la quiero a tu sobrina"), bloquea abruptamente al familiar en la aplicación de mensajería.
 
"¿Por qué me bloqueó y por qué no avisó cuando no la encontró?", se cuestiona el tío, quien sostiene firmemente que este conductor actúa como el "entregador" de la víctima.
 
A esto se suma una maniobra de distracción detectada por la familia: uno de los serenos detenidos envía mensajes dirigiendo a los familiares a buscar a Mailén en lugares alejados, como el Hotel Sasso o el balneario Waikiki, con el claro objetivo de desviar la investigación y ganar tiempo.
 
Mientras la justicia profundiza las pericias y los interrogatorios, la comunidad marplatense exige respuestas claras sobre cómo una oferta de trabajo se transforma en una trampa fatal, y cómo las redes de complicidad logran operar para silenciar a una joven que solo buscaba un futuro para sus hijas.