CRISIS MIGRATORIA EN EL ESTRECHO

La grieta en la valla: Rabat cuantifica por primera vez el colapso fronterizo en Ceuta y apunta a la desinformación digital como detonante

El Ministerio del Interior de Marruecos confirma que 40.000 personas alcanzan el perímetro de Ceuta y otras 1.135 el de Melilla. El primer balance oficial reporta 11 fallecidos en su lado de la frontera, mientras Madrid eleva la cifra a 72. Rabat atribuye la avalancha a las mafias de trata y a la viralización de falsas expectativas legales sobre el acceso a Europa.
El Gobierno de Marruecos presenta su primer balance oficial sobre la crisis desatada en la frontera de Ceuta. El Ministerio del Interior confirma que aproximadamente 40.000 personas se concentran en el perímetro de la ciudad autónoma española, mientras que otras 1.135 intentan el cruce simultáneo hacia Melilla.
 
Según el comunicado oficial, la travesía ya registra un saldo trágico de 11 fallecidos en territorio marroquí: diez personas pierden la vida por ahogamiento y una más a causa de una caída desde una zona rocosa entre la ciudad fronteriza de Fnideq y el enclave.
 
Esta cifra inicial contrasta con el reporte de las autoridades españolas, que elevan el número de víctimas mortales a al menos 72, en el contexto de un flujo migratorio que supera los 60.000 cruces en los últimos días. La inmensa mayoría de estas personas es devuelta de inmediato a territorio marroquí, aunque Rabat sostiene que actualmente verifica las informaciones sobre los decesos ocurridos del otro lado de la valla.
 
Lejos de atribuir el fenómeno únicamente a la presión estructural, el Ejecutivo marroquí señala un cóctel de factores artificiales que desatan la avalancha. El comunicado apunta directamente a la explotación sesgada del espacio digital y a la difusión de información engañosa por parte de bandas de trata de personas.
 
El núcleo del problema, según la lectura oficial de Rabat, radica en una interpretación errónea de los marcos legales. La viralización de una sentencia española que prohíbe las devoluciones inmediatas de migrantes interceptados en el mar habría generado, en las redes sociales, la ilusión de un acceso fácil y sin consecuencias al espacio europeo.
 
Mientras la maquinaria diplomática trabaja para contener la escalada, la situación en el terreno se mantiene en estado de alerta máxima. La convergencia entre la vulnerabilidad de los migrantes, la acción de las redes criminales y la distorsión informativa en plataformas digitales consolida un escenario donde la frontera se convierte en un punto de quiebre humanitario y político de difícil resolución inmediata.
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