Política Internacional

Israel anunció el cierre del consulado británico en Jerusalén

La medida forma parte de un paquete de "contramedidas" del Gobierno israelí en respuesta a las sanciones comerciales que el Reino Unido impuso a los asentamientos en Cisjordania. También se restringió el ingreso a doce ciudadanos británicos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, anunció este martes el cierre del consulado del Reino Unido en Jerusalén Este. La decisión se enmarca en una serie de medidas diplomáticas y comerciales adoptadas por el Gobierno israelí en respuesta a las sanciones que Londres impuso a los asentamientos israelíes en Cisjordania.
 
De acuerdo con lo informado por la cancillería israelí, el consulado británico en Jerusalén opera bajo un régimen especial compartido con España y otros cinco países europeos, vigente desde antes de la creación del Estado de Israel. Su cierre representa un endurecimiento en las relaciones bilaterales entre ambos países.
 
Además del cierre de la sede diplomática, Saar detalló otras medidas restrictivas. Entre ellas, se prohibió el ingreso al país a doce ciudadanos británicos, incluido el exlíder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, y once diputados del Parlamento del Reino Unido.
 
También se dispuso el retiro de los representantes británicos del Centro de Coordinación Cívico-Militar para Gaza (CMCC), un organismo establecido a finales del año pasado para avanzar en el plan de paz para la Franja de Gaza promovido por Estados Unidos. Por último, se vetó a las autoridades del Reino Unido la posibilidad de entrenar a las fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania.
 
Las acciones de Israel responden a la decisión del Gobierno británico de prohibir el comercio de bienes y servicios con los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada. Londres considera que estas actividades perjudican la viabilidad de la solución de dos Estados al conflicto palestino-israelí.
 
En un comunicado conjunto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmaron que los asentamientos en Cisjordania socavan las perspectivas de paz y estabilidad en la región.
 
Por su parte, el canciller israelí criticó la medida de Londres, calificándola como una "grave injerencia en el proceso electoral" de Israel, de cara a los comicios legislativos previstos para octubre. Saar sostuvo que esta postura contribuye al aumento de los ataques antisemitas, una afirmación que el Gobierno británico no ha comentado hasta el momento.