JUICIO POR JURADOS

La fiscal del caso Loan cuestionó los dichos de los principales acusados

Tamara Pourcel afirmó que no cree en las declaraciones de Laudelina Peña y Antonio Benítez. La investigación sostiene la hipótesis de sustracción y descartó que el niño se haya extraviado por cuenta propia.
La fiscal a cargo del juicio por la desaparición de Loan Peña, Tamara Pourcel, cuestionó la credibilidad de los principales imputados en la causa. En declaraciones a la prensa, la funcionaria afirmó que no cree en las versiones brindadas por Laudelina Peña ni por su esposo, Antonio Benítez, durante sus testimonios ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes.
 
"De los que han declarado por ahora, no les creo a ninguno. No le he creído las lágrimas a Laudelina o a Benítez", expresó Pourcel.
 
La fiscalía mantiene como hipótesis central que el niño fue sustraído. "Loan no se fue solo. Lo levantaron y se lo llevaron", sostuvo la funcionaria, quien aseguró que las pruebas reunidas durante la investigación permiten descartar que el menor se haya perdido. El objetivo del equipo fiscal continúa siendo reconstruir la cronología de los hechos posteriores a la desaparición.
 
Según la investigación, las declaraciones de Laudelina Peña y Benítez presentan contradicciones que serán analizadas al momento de formular los alegatos. Como ejemplo, la fiscal mencionó discrepancias sobre el origen de un cuchillo hallado durante la pesquisa. Pourcel indicó que las acusaciones cruzadas entre los imputados aportan elementos para determinar qué sabía cada uno de ellos sobre el paradero del niño.
 
Además, la fiscal confirmó la situación procesal del abogado José Codazzi, quien quedó involucrado en la causa a partir de los dichos de Laudelina. Codazzi se encuentra detenido por otras causas y está imputado en dos expedientes, uno de ellos ante el Tribunal Oral Federal por una presunta estafa. El letrado deberá declarar como testigo en el marco de este debate oral.
 
El juicio continuará en los próximos días con la recepción de más de 100 testimonios pendientes, según lo programado por el tribunal.