Alerta en el Caribe

El Pentágono activa planes de despliegue logístico y médico para una posible acción en el entorno cubano

Según revela un mensaje castrense interno al que tuvo acceso la cadena CBS News, la Reserva del Ejército estudia proporcionar personal médico, refuerzos policiales y unidades de apoyo logístico.
El Ejército de los Estados Unidos evalúa activamente la disponibilidad de unidades de refuerzo para el Comando Sur (SOUTHCOM) en un plazo de 90 a 120 días, en lo que fuentes militares identifican como una planificación estratégica dirigida a Cuba. Según revela un mensaje castrense interno al que tuvo acceso la cadena CBS News, la Reserva del Ejército estudia proporcionar personal médico, refuerzos policiales y unidades de apoyo logístico, marcando un nuevo escalón en la presión de la administración Trump sobre la isla.
 
El documento, fechado en las últimas semanas, solicita a los comandos subordinados información sobre seis unidades específicas bajo la autoridad del Comando Sur. Entre ellas se incluyen un batallón de apoyo logístico de combate —especializado en transporte, mantenimiento, combustible y suministro—, un batallón de ingenieros y la creación de una brigada médica para coordinar las operaciones sanitarias en el terreno. Aunque el texto no menciona explícitamente a Cuba ni detalla el número exacto de efectivos, funcionarios estadounidenses confirman que la solicitud se enmarca en la estrategia militar enfocada en el Caribe.
 
Un portavoz del Comando Sur confirmó que la unidad se coordina de manera continua con la Fuerza Conjunta para evaluar requisitos potenciales en su área de responsabilidad, sin ofrecer detalles operativos por razones de seguridad. Hasta el momento, ninguna unidad ha recibido órdenes formales de despliegue, pero la movilización de recursos en este horizonte temporal indica una preparación tangible y acelerada.
 
Este movimiento se produce en medio de una ofensiva diplomática y económica sin precedentes. La tensión alcanzó un punto crítico durante la reciente Asamblea General de la ONU, donde la delegación cubana abandonó la sala después de que el presidente Donald Trump calificara a la isla como un "Estado fallido" destinado a caer, reiterando que su administración busca un "cambio fundamental" liderado por el secretario de Estado, Marco Rubio.
 
La presión se intensifica en múltiples frentes. Además del bloqueo al suministro de combustible que ha profundizado la crisis energética en la isla, Washington acaba de anunciar nuevas sanciones contra entidades cubanas y endurecer su postura regional. Esta estrategia ya muestra frutos diplomáticos, reflejados en la confirmación de Costa Rica de la ruptura total de sus relaciones con La Habana tras reunirse con Rubio. El escenario está servido para una escalada que mantiene a toda la región en máxima alerta.