Es para frenar el proyecto Sea Lion en Malvinas

La Argentina inicia un reclamo ante un tribunal internacional

La Cancillería presentará un pedido de arbitraje y medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar. El objetivo es suspender las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos hasta que se resuelva la cuestión de fondo.

La Argentina iniciará un proceso de arbitraje internacional con un pedido de medidas provisionales para intentar frenar el avance del proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas, según confirmaron fuentes oficiales y expertos consultados.

La presentación se realizará en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), que entró en vigencia en noviembre de 1994. El objetivo es suspender las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el área hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo.

Cómo funciona el sistema de resolución de controversias

La CONVEMAR establece que cada país, al firmar y ratificar el tratado, debe seleccionar un ámbito de preferencia para dirimir eventuales procesos. Existen cuatro opciones: el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo; la Corte Internacional de Justicia, en La Haya; un Arbitraje General; o un Arbitraje Especial.

La Argentina seleccionó al Tribunal Internacional del Derecho del Mar como prioridad, mientras que el Reino Unido optó por la Corte Internacional de Justicia. Cuando los ámbitos de disputa entre los países no coinciden, la convención determina que se debe crear un tribunal ad hoc, formado especialmente para cada caso, con un árbitro por cada país y otros tres designados de mutuo acuerdo.

La conformación de este tribunal puede demorar hasta seis meses, y el procedimiento completo hasta que se conozca el laudo podría extenderse años, sin un plazo predeterminado. La decisión del tribunal ad hoc es vinculante.

El pedido de medidas provisionales

Dado que el proceso de fondo posiblemente se extienda, la Argentina pedirá medidas provisionales para que el Tribunal Internacional del Derecho del Mar decrete una resolución inmediata hasta que se resuelva el procedimiento en el tribunal arbitral ad hoc.

Estas medidas cautelares son presentadas y tratadas por el Tribunal del Derecho del Mar, que es el órgano permanente y no necesita una conformación particular para cada caso. Es el mismo tribunal que en octubre de 2012 ordenó la liberación incondicional de la Fragata Libertad del Puerto de Tema, en Ghana.

El equipo técnico argentino confía en que los miembros del tribunal entiendan que deben emitir una orden de suspensión de las actividades de Sea Lion porque se están poniendo en riesgo recursos naturales no renovables en una zona que se encuentra bajo disputa, tal como entiende las propias Naciones Unidas.

El Tribunal del Mar tiene un mes para emitir una medida provisional. La duda reside en si aceptará el caso o se excusará al considerar que se trata de una cuestión territorial y no de mares u océanos.

Expectativas y antecedentes

Fuentes del Gobierno reconocen que es uno de los movimientos más osados que la Argentina adoptó en el marco del derecho internacional, pero que, de salir favorable, representará un antecedente de suma importancia para posibles litigios futuros con respecto a la exploración y explotación de recursos alrededor de las Islas.