PREVENCIÓN ANTE LLUVIAS INTENSAS EN SAN JUAN

Lluvias intensas en San Juan: por qué puede bajar la presión del agua y cómo cuidar la reserva domiciliaria

Obras Sanitarias explicó que las precipitaciones pueden aumentar la turbiedad del agua que ingresa a las plantas potabilizadoras y afectar temporalmente la producción. Recomienda reservar el agua de los tanques para consumo, preparación de alimentos e higiene personal y evitar gastos innecesarios durante las contingencias.
Ante la posibilidad de lluvias intensas en San Juan, Obras Sanitarias difundió una serie de recomendaciones destinadas a preservar las reservas domiciliarias de agua potable y explicó cómo las condiciones climáticas pueden afectar temporalmente el funcionamiento del sistema de producción y distribución.
 
La empresa señaló que, durante episodios de precipitaciones importantes, el agua superficial que llega a las plantas potabilizadoras puede presentar un incremento considerable de turbiedad debido al arrastre de greda y otros sedimentos hacia el Canal Matriz y los diques.
 
Cuando esto ocurre, parte del agua captada debe dejarse pasar hasta que las condiciones permitan retomar el proceso habitual de potabilización. Mientras tanto, las plantas continúan produciendo agua potable mediante la utilización de sus reservas disponibles.
 
 
Sin embargo, si las condiciones adversas se prolongan, pueden registrarse disminuciones de presión en la red de distribución. Desde Obras Sanitarias aclararon que el agua que sale de las plantas potabilizadoras y estaciones de bombeo debe cumplir con los parámetros de calidad establecidos por el Código Alimentario Argentino.
 
Para verificar estas condiciones, se realizan controles periódicos en distintos sectores de la red y análisis en laboratorios propios y externos.
 

La importancia de cuidar el agua almacenada en los hogares

 
Uno de los principales consejos está relacionado con el uso del tanque de reserva domiciliario.
 
Según Obras Sanitarias, una reserva adecuada, utilizada exclusivamente para necesidades esenciales, puede permitir afrontar entre 48 y 72 horas de eventuales inconvenientes en el suministro. Durante las lluvias intensas, se recomienda destinar el agua principalmente a bebida, preparación de alimentos e higiene personal.
 
 
En cambio, deben postergarse actividades que requieren grandes cantidades de agua, como lavar vehículos, veredas y patios, o realizar tareas que no resulten indispensables. La empresa también recordó la importancia de mantener los tanques correctamente cerrados, con tapas y paredes en buenas condiciones, para evitar el ingreso de elementos externos que puedan alterar la calidad del agua almacenada.
 
La duración efectiva de la reserva dependerá de la capacidad del tanque, la cantidad de personas que habiten la vivienda y los hábitos de consumo.
 
 

Qué sucede cuando también se corta la electricidad

 
Las interrupciones del suministro eléctrico pueden generar dificultades adicionales para la distribución de agua potable.
 
 
Obras Sanitarias explicó que numerosas bombas instaladas en diferentes sectores de la provincia dependen de la energía eléctrica para funcionar. Ante un corte de electricidad, estos equipos pueden detenerse y provocar una reducción de presión o caudal en las zonas abastecidas. Incluso puede suceder que algunas viviendas mantengan el servicio eléctrico mientras las bombas que abastecen al barrio permanezcan fuera de funcionamiento. Esto puede ocurrir, por ejemplo, ante la interrupción de una de las fases de la red eléctrica.
 
Por ese motivo, durante tormentas acompañadas de cortes de luz, también se recomienda reducir el consumo y preservar el agua almacenada en los tanques.
 
Las cloacas no deben utilizarse para evacuar agua de lluvia Otro aspecto señalado por Obras Sanitarias está relacionado con el sistema cloacal.
 
La empresa recordó que las redes cloacales están diseñadas para recibir líquidos residuales domiciliarios y determinados efluentes autorizados, pero no para funcionar como desagües pluviales.
 
 
El ingreso de grandes volúmenes de agua de lluvia puede sobrecargar las cañerías y afectar su funcionamiento. A esto se suma la presencia de residuos sólidos, grasas, aceites y otros elementos que pueden provocar obstrucciones y favorecer desbordes. Por ello, se recomienda no conectar desagües pluviales a las cloacas ni arrojar residuos que puedan comprometer el funcionamiento de la red.
 
Agua blanquecina, olor a cloro y sarro: las aclaraciones de Obras Sanitarias La empresa también explicó algunas situaciones que pueden generar dudas entre los usuarios.
 
En determinadas circunstancias, el agua puede presentar un aspecto blanquecino debido a pequeñas burbujas de aire generadas por la presión de la red. Según Obras Sanitarias, cuando esta es la causa, el aspecto desaparece después de dejar reposar el agua durante unos segundos.
 
 
En cuanto al olor a cloro, indicó que responde a la presencia de cloro residual, utilizado para conservar las condiciones sanitarias del agua durante su distribución y almacenamiento. Respecto del sarro, señaló que está relacionado con los minerales presentes naturalmente en el agua de deshielo y que, dentro de los parámetros permitidos por el Código Alimentario Argentino, no representa un perjuicio para la salud.
 
Estas explicaciones no significan que cualquier cambio de color, olor o aspecto deba considerarse normal.
 
Ante alteraciones persistentes o dudas sobre la calidad del agua, corresponde consultar a Obras Sanitarias antes de consumirla.
 
La empresa insistió en que el cuidado de las reservas domiciliarias y la reducción de consumos no esenciales son medidas importantes para afrontar eventuales disminuciones de presión o caudal durante las contingencias climáticas.
 
 
Fuente: Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE), comunicado sobre el cuidado de la reserva domiciliaria de agua potable ante lluvias intensas.
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