Este martes, viticultores y horticultores del Este mendocino llevaron a cabo un caravanazo hacia la Legislatura de Mendoza, con el objetivo de visibilizar la grave crisis que enfrenta el sector debido a los bajos precios de la uva y la falta de políticas de apoyo. La movilización incluyó camionetas, autos, carteles y banderas, y se convirtió en una clara manifestación del descontento colectivo.
Protesta y Entrega Simbólica de Uvas
Durante la marcha, los productores repartieron uvas y verduras a los transeúntes en la peatonal, simbolizando la pérdida que enfrentan. Los participantes expresaron que el costo de producir un kilo de uva supera los 400 pesos, mientras que el precio de venta se sitúa peligrosamente en torno a 200 pesos. Ángel Castro, un productor del Este, señaló: "Somos el séptimo productor mundial de vino y estamos en el lugar 12 de exportaciones; evidentemente hay que exportar más, pero eso no lo hace solo el productor desde el viñedo, es una política de Estado".
La Urgencia de Políticas Claras
Los productores recalcaron que la regulación del precio de la uva debería ser una responsabilidad estatal. Destacaron que, a nivel mundial, el Estado actúa como mediador, estableciendo pautas que facilitan el equilibrio entre oferta y demanda, algo que consideran ausente en la actualidad en Mendoza. Además, un productor hortícola compartido: "La situación es la misma que la de los viñateros: no hay precio y las contingencias climáticas complican aún más las cosas".
Una Crisis Social en Auge
La manifestación subraya la creciente preocupación por el descenso del consumo, la presión tributaria y la falta de coordinación entre productores, bodegas y el Gobierno. Los manifestantes hicieron un llamado a las autoridades provinciales para implementar medidas concretas que garanticen precios justos y un acompañamiento efectivo al sector. Este caravanazo es una de las múltiples acciones de protesta que se vislumbran en el horizonte, especialmente en el contexto de la inminente Fiesta Nacional de la Vendimia, cuestionando la capacidad del gobierno para abordar los desafíos del sector en un momento crítico.
El contraste entre la promoción internacional del vino y los desafíos cotidianos que enfrentan los productores en Mendoza es notable. La visita a Francia, donde se firma un convenio para atraer compradores de vino a granel, parece desconectada de las necesidades inmediatas del sector vitivinícola en la provincia.
Aunque el gobierno sostiene que abrir nuevos mercados ayudará a elevar los precios de la uva, la situación actual sugiere que el tiempo para estas estrategias puede no coincidir con la realidad superior de los productores.
La decisión de realizar el caravanazo refleja un creciente descontento entre los viticultores, quienes han señalado que, a diferencia de San Juan, donde ya se han tomado "medidas concretas para estabilizar los precios de la uva", Mendoza ha permanecido estático.