¿Qué sucede con el dinero de los recursos?

Egresados deben suplir la falta de inversión de la UNSJ

La historia que no se cuenta detrás de la campaña de instrumentos musicales
15/04/2026
Mientras las autoridades celebran la "solidaridad" de los exalumnos, se omite un dato incómodo: la Escuela Industrial "Domingo Faustino Sarmiento" depende de donaciones privadas para dotar a sus estudiantes de instrumentos musicales, en lugar de contar con un presupuesto universitario que garantice estos recursos educativos básicos.
 

El modelo de colaboración privada en la UNSJ

 
La Asociación Civil Centro de Egresados lanzó una colecta para ampliar la "instrumentoteca" del establecimiento.
 
Según explicó un miembro del Centro, la iniciativa surgió porque "la escuela, con el afán de proveer instrumentos, pidió una mano al centro para conseguir elementos musicales".  Esta frase revela más de lo que parece: una institución educativa dependiente de la Universidad Nacional de San Juan no cuenta con los fondos necesarios para equipar adecuadamente sus espacios de formación artística.
 
La campaña se presenta como un éxito de "compromiso de los egresados", pero esconde una pregunta incómoda: ¿por qué la UNSJ no asigna recursos propios para la compra de instrumentos?
Los egresados, lejos de ser meros colaboradores, terminan supliendo una función que debería corresponder al estado a través del presupuesto universitario.
 
La estrategia es clara: externalizar la responsabilidad. "Tratamos de no manejar dinero", afirman desde el Centro de Egresados, enfatizando la transparencia de la donación directa de instrumentos. Sin embargo, esta "transparencia" también sirve para desviar la atención de la opacidad institucional respecto a la asignación de fondos para educación artística, que le corresponde a la casa de altos estudios.
 
Mientras tanto, los estudiantes dependen de la generosidad de terceros para acceder a una formación integral.
 
La "instrumentoteca Buenaventura Luna", inaugurada en 2025, crece no gracias a la inversión planificada de la universidad, sino a la suerte de que haya exalumnos dispuestos a desprenderse de instrumentos "en desuso".
 
La narrativa de las autoridades de la UNSJ celebra la "colaboración" y el "trabajo articulado", pero omite que este modelo de financiamiento solidario es, en realidad, una privatización encubierta de la educación pública -cuando dicen oponerse a tal cuestión-.
 
Cuando los egresados donan guitarras y otros instrumentos, no están "colaborando": están cubriendo una deuda que el sistema universitario -o mejor dicho, quienes lo administran- no quieren reconocer.
 

¿De dónde deberia salir el dinero?

 
Para no afectar los salarios (que son el 93% del presupuesto), la reasignación debería provenir de los Gastos de Funcionamiento ($8.700 millones) o de los Recursos Propios ($5.000 millones). 
  • Ahorros en Servicios: Reasignar partidas no ejecutadas de mantenimiento o servicios básicos (luz, gas, limpieza) si hubo un ahorro eficiente.
  • Fondo de Emergencia: La UNSJ ha declarado en el pasado la emergencia presupuestaria, lo que permite al Rector reubicar fondos de partidas menos urgentes hacia necesidades críticas. Muy "conveniente" para estos tiempos.
 

Las principales trabas están entre la directiva de la Escuela industrial y el Consejo Superior de la UNSJ

 
Para que esta reasignación sea legal y transparente
  1. Solicitud de la Escuela: La Dirección de la Escuela Industrial debe presentar un informe de necesidad detallando cuántos instrumentos faltan y su costo estimado.
  2. Dictamen de la Comisión de Presupuesto: El pedido pasa a la Comisión de Presupuesto y Finanzas del Consejo Superior de la UNSJ, que se reúne semanalmente para analizar la viabilidad técnica.
  3. Resolución del Consejo Superior: Al ser el órgano máximo, el Consejo debe votar una resolución que autorice "mover" dinero de una partida (ej. "Eventos Protocolares") a otra ("Equipamiento Didáctico").
  4. Licitación Pública: Una vez reasignado el fondo, la universidad debe realizar una convocatoria a proveedores para garantizar que los instrumentos se compren al mejor precio y calidad. 

Obstáculos de Reasignar hoy en UNSJ

  • Rigidez Presupuestaria: El presupuesto actual de 2026 es un 30% menor en términos reales que en años anteriores. Reasignar dinero de "funcionamiento" para instrumentos podría significar quedarse sin fondos para pagar la factura de energía o insumos de laboratorios a mitad de año.
  • Prioridad de Becas: El Consejo Superior ha decidido priorizar las becas de comedor y transporte sobre la compra de bienes de capital para evitar la deserción estudiantil.

 

En resumen: La reasignación es el camino legal más sólido, pero requiere una decisión política del Consejo Superior para priorizar el arte y la técnica por sobre otros gastos operativos mínimos.

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