Giro abrupto en la justicia juveni

Tumban el sobreseimiento de un adolescente de 14 años y apartan a la jueza que bloqueó la nueva ley

El fallo traza una línea roja clara: el poder judicial no puede sustituir una decisión de política criminal del Congreso simplemente porque le parezca "menos punitiva" o preferible.
La Sala III de la Cámara de Casación y Apelaciones en lo Penal Juvenil de la Ciudad de Buenos Aires da un vuelco total al escenario legal: revoca por unanimidad el sobreseimiento de un adolescente de 14 años y dispone el apartamiento inmediato de la jueza Laura Beatriz De Marinis. El tribunal ordena que la investigación continúe bajo las reglas del nuevo Régimen Penal Juvenil, dejando sin efecto la declaración de inconstitucionalidad que la magistrada había aplicado para frenar la reducción de la edad de imputabilidad.
 
El fallo, impulsado por el voto mayoritario del camarista Ignacio Mahiques y acompañado por Jorge Atilio Franza y Patricia Ana Larocca, traza una línea roja clara: el poder judicial no puede sustituir una decisión de política criminal del Congreso simplemente porque le parezca "menos punitiva" o preferible, a menos que se demuestre una violación concreta de la Constitución o de tratados internacionales de derechos humanos.
 
La Cámara desarma punto por punto los argumentos de la defensa. Si bien el Comité de los Derechos del Niño de la ONU recomienda mantener edades mínimas de responsabilidad, sus observaciones no equivalen a una prohibición jurídica absoluta para que los Estados legislen en 14 años como límite. Para el tribunal, la vulnerabilidad social del joven o el hecho de que el robo haya quedado en grado de tentativa son factores que sirven para evaluar sanciones alternativas o salidas procesales, pero no para anular una ley de aplicación general.
 
El apartamiento: un mensaje institucional
 
La decisión de sacar a De Marinis del expediente no es un mero trámite. Los camaristas coinciden con el pedido del Ministerio Público Fiscal al considerar que la magistrada ya había adelantado valoraciones sobre la relevancia penal del hecho y la afectación del bien jurídico, lo que compromete la imparcialidad del proceso. Franza llega a calificar la actuación original como un "claro supuesto de arbitrariedad y extrema gravedad institucional".
 
Como consecuencia, el expediente regresa a la Oficina de Sorteos y Asignación de Causas para que un nuevo juez tome las riendas de la investigación, sin que la Cámara se pronuncie aún sobre la responsabilidad final o las medidas específicas para el adolescente.
 
El origen del conflicto legal
 
El caso que desató esta tormenta judicial se remonta a un intento de robo en Palermo. El joven, identificado con las iniciales M.I.A., fue detenido pocos días después de que entrara en vigencia la nueva legislación que baja la edad de punibilidad de 16 a 14 años. Su defensa logró inicialmente que De Marinis aplicara el límite anterior y lo sobreseyera, pero esa victoria legal se acaba de desmoronar.
 
Las repercusiones ya trascienden el ámbito estrictamente judicial. Mientras la investigación se reactiva, el ministro de Justicia de la Ciudad, Gabino Tapia, presentó una denuncia formal ante el Consejo de la Magistratura para que se investigue la actuación de la magistrada, elevando la tensión institucional en torno a la aplicación de esta reforma penal.
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